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Opinión 27 11 2020

Toda muerte célebre tiene un uso político en la Argentina


Autor: Julián Álvarez Sansone









Como es de público conocimiento, en el día de ayer falleció el ídolo popular y campeón del mundo Diego Armando Maradona producto de un "edema agudo de pulmón secundario a una insuficiencia cardíaca crónica reagudizada", según se determinó en la autopsia.

La noticia, lógicamente, conmocionó al mundo de forma sorprendente.  El fallecimiento de "El Diego" fue tapa de alrededor de 100 diarios de todo el mundo, incluyendo países como Dinamarca, Irán, Palestina, Israel, España, India, Camboya, Italia, Brasil, Uruguay, Inglaterra. Ruanda, Finlandia, Estonia, Rusia, Costa de Marfil, Egipto, Zimbabue, Kirguistán, China, Nigeria, Chipre, Albania, Kosovo y muchos más. Esto es realmente sorprendente y muy impactante. Pocas veces se ha visto un suceso tan masivo a nivel mundial.

Pero algo que también sorprende e impacta es la decisión política de habilitar, en el medio de una pandemia mundial, un velatorio masivo para un millón de personas que no están respetando el distanciamiento social. En el mismo momento en que cientos de miles de jóvenes se autoconvocan en el microcentro porteño para despedir al astro, se abrazan, se besan y hasta comparten una botella de agua o de alcohol, en Europa están casi todos encerrados con un confinamiento severo producto de la misma pandemia mundial que también nos aqueja a nosotros.

En realidad, sabiendo que Maradona era un ícono popular (para muchos considerado un Dios o un "semi-Dios") no sería descabellado pensar que merezca un velatorio masivo en el mismo salón de la Casa Rosada donde se veló al Ex Presidente Néstor Kirchner. Tampoco es descabellado que acuda una multitud como la que acudió a los velorios de otros íconos populares de la talla de  Eva Perón y  Carlos Gardel. No obstante, considerando que no se abrieron las aulas durante ocho meses porque se creía que la escuela era un foco de contagio, cuando finalmente se comprobó que, por un lado, las escuelas no son grandes focos de contagio y, por otro lado, el cierre de las escuelas produce efectos negativos en los chicos, como por ejemplo trastornos alimenticios, trastornos de sueño, efectos emocionales y grandes problemas pedagógicos, se podría pensar que este velatorio es, por lo menos, imprudente. 

Para muchos argentinos que vivieron el aislamiento con angustia y tristeza, este velatorio de Maradona produce indignación. Pienso en las más de  50 mil PYMES que debieron cerrar durante la cuarentena eterna y rigurosa que vivimos, y en los familiares de los más de 37 mil fallecidos de COVID en la Argentina que no pudieron despedir a sus familiares, no pudieron abrazarlos ni darles un velorio digno ya que el protocolo pide hasta tres personas. Así, es realmente injusto que muchos hermanos, primos, amigos, sobrinos y nietos se quedaron sin despedir a sus seres queridos y se realice un velatorio al cual podrán asistir cientos de miles de personas.
Cabe agregar que recientemente agencias internacionales de renombre y prestigio como Bloomberg consideraron que la Argentina es por lejos uno de los peores países para pasar la pandemia, junto con México. Esto es debido a varias causas, entre las cuales se destacan las equivocadas decisiones de los gobernantes.

Por otro lado, podría pensarse que el caso de Maradona es atípico y tiene una clara connotación política. El hombre es surgido en la Asociación Atlética Argentinos Juniors (AAAJ), el club del que casualmente es hincha el actual mandatario Alberto Fernánez, quien pasó parte de su infancia en el mítico barrio de La Paternal, donde vivió Diego. De hecho, el estadio de La Paternal lleva el nombre del astro argentino. Tampoco debe ser casualidad que este multitudinario y riesgoso velatorio se realice porque "El Diego" era un confeso peronista y el gobierno actual es de ese signo político. ¿Habría un velatorio multitudinario habilitado si el fallecido hubiese sido otro campeón del mundo no peronista?

En suma, hay aquí un posible uso político de este lamentable fallecimiento que nos sensibiliza a todos. No hay logros para mostrar por parte del Gobierno, ni en lo económico ni en lo sanitario. Sólo pueden mostrar un poco de corazón y un poco de compasión con el astro y el pueblo argentino. Sólo eso, porque de ninguna manera pueden mostrar sensatez ya que son evidentes algunas decisiones insensatas como la mantención de las escuelas cerradas para la amplia mayoría de los estudiantes. Es más, curiosamente, hasta algunas provincias peronistas permanecen cerradas para sus propios ciudadanos, como es el caso de Formosa y Santiago del Estero.