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31 10 2020

Santiago Leiras: "Luis Arce puede ser una versión de Lenin Moreno o de Cristina Kirchner"


Autor: Esteban Lo Presti









Santiago Leiras, especialista en temas latinoamericanos repasa las últimas elecciones en la región.

Hace menos de un año, la OEA denunciaba un fraude en Bolivia y los números daban una muy ajustada elección a favor de la re-reelección de Evo Morales, lo que termina provocando la ruptura institucional en dicho país. Pero en la elección del 18 de octubre, el candidato Luis Arce se impuso sin atenuantes con el 55% al expresidente Meza. ¿Qué causas influyeron?

Entiendo que son tres los factores explican la victoria del MAS: en primer lugar, la fórmula, conformada por el binomio Arce/Choquehuanca que permitió recuperar a parte de la clase media y los movimientos sociales desencantados con Evo Morales como resultado de sus intentos de perpetuación en el poder.

En segundo lugar sin duda influyó la gestión de Añez, en materia política con una relación con la oposición basada en la persecución política, en la profundización de la crisis económica y finalmente en el manejo de la crisis sanitaria, aunque es cierto que el sistema de salud heredado de los años de Evo Morales poco podía contribuir a afrontar la pandemia. Evo Morales en este sentido puede parafrasear a Perón “Habré sido malo, pero Añez ha sido peor”.

Finalmente, las encuestas, una vez más las encuestas, que subestimaron cierto voto oculto en sectores medios desencantados con Evo Morales, pero dispuestos a dar crédito a otras alternativas del MAS luego del año de gestión de Añez.

Pasadas dos semanas de las elecciones en Bolivia ¿podremos ver una desmarcación por parte de Arce, presidente electo, de Evo Morales, presidente del MAS y aun refugiado en Argentina?

Sus primeros gestos y declaraciones tienden a respaldar esa tesitura; por un lado, ha obtenido un porcentaje de votos similar a aquel que tuviera Evo Morales en 2005 en un contexto distinto a aquel que posibilitó el triunfo del MAS lo que le da un capital inicial para operar con un importante margen de autonomía relativa, y por otro su compañero de fórmula permitió recomponer una relación desgastada con los movimientos sociales. Todo ello da lugar a especular con un Masismo sin Evo.

Seguramente las especulaciones van a culminar una vez consumado el regreso de Evo Morales, el cual al momento en que realizamos esta entrevista cuenta con la garantía judicial para volver a Bolivia.

¿Será Arce una versión boliviana de Lenin Moreno (delfín que muta a tiburón), una continuación como Dilma Rousseff (delfín que actúa como delfín), o una ruptura con continuidad como Cristina Fernández de Kirchner (tiburón que actúa como delfín)?

Un viaje relámpago Evo Morales, de un día, de Argentina a Venezuela y su posterior regreso a Buenos Aires, abre un sinfín de especulaciones. Podemos salirnos de estas e intentar entender a qué se debió dicho viaje.

El triunfo del MAS en Bolivia volvió a generar entusiasmo respecto de la posibilidad del inicio de un nuevo ciclo “rosa” en la región. Además, de acuerdo a algunas encuestas en circulación, hay amplias posibilidades de un triunfo del candidato más afín al expresidente Rafael Correa para los comicios presidenciales en febrero del año próximo. Tenemos elecciones presidenciales en Perú en el 2021 y de convencionales constituyentes en Chile en abril próximo.

Me imagino que la posibilidad de un escenario que reimpulse a la izquierda en la región o parte de ella (en sus diferentes expresiones y con la reserva que significa definir en esos términos a algunas de ellas como las de Argentina y México) y por supuesto la posibilidad de poner en marcha nuevos y viejos proyectos habrán sido el eje de esas conversaciones.

Luis Arce demostró, como ministro de economía, más allá de su formación marxista, ser un cultor del equilibrio y el superávit fiscal. ¿Qué se puede esperar como presidente?

La presidencia de Evo Morales, a diferencia de lo acontecido en Venezuela, representó la variante fiscalmente responsable de la izquierda radical (populismo fiscalmente responsable como afirmó un alumno en una clase sobre liderazgos presidenciales en América Latina de la UBA).

Habiendo sido Arce la cara visible de ese “populismo fiscalmente responsable” es de esperar cierta ortodoxia en el manejo de los recursos fiscales y digo cierta porque el impacto económico de la crisis sanitaria en Bolivia seguramente será significativo como en toda la región y por lo tanto generará presión hacia un mayor uso del gasto público.

Es conocido el deseo del presidente argentino, Alberto Fernández, de proponer un ingreso de Bolivia al Mercosur. ¿Qué tipo de equilibrio podrá dar al bloque, donde los adherentes al grupo de Puebla hoy se encuentran en una posición minoritaria?

Creo que puede definir algún equilibrio mayor en el plano político en un contexto donde la Argentina se encuentra una situación de desventaja relativa frente al bloque de la “Triple Alianza” conformado por Brasil, Uruguay y Paraguay (BUP).

De todas maneras, me inclinaría a pensar que resulta más relevante una salida de Brasil del Mercosur, impulsada por los “técnicos” del gobierno de Bolsonaro (en este momento bastante devaluados por los requerimientos y necesidades políticos de JB frente al desafío del 2022).

Ahora bien, si las elecciones municipales próximas en Brasil adquieren algún sentido de voto castigo hacia la gestión de Jair Bolsonaro, ese ingreso de Bolivia tendría otro cariz en la medida en que podría romper el eje BUP.

En una región activa electoralmente, Chile votó en un plebiscito iniciar el proceso de modificación de la Constitución heredada de la dictadura militar. En si es un hecho inédito, ya la resultante sería la primera constitución en Chile fruto de un régimen democrático. ¿Por qué en algunos círculos se plantea como un cambio de régimen este proceso y no como una maduración del proceso democrático chileno que va cerrando heridas abiertas aun después de treinta años?

Es una interesante pregunta, sobre todo teniendo en consideración el hecho de que la constitución de 1980 tuvo más de 50 reformas en diferentes circunstancias (1989, 2005 y 2014) que permitieron ir eliminando amarres y enclaves institucionales del antiguo régimen como por ejemplo la inamovilidad de los comandantes en jefe de las diferentes ramas de las fuerzas armadas, los senadores vitalicios o el sistema electoral binominal.

Probablemente el clima de protesta social de 2019, resultado en buena medida de la brecha entre expectativas sociales constantes y crecimiento a la baja para poder satisfacer esa demanda constante, haya permitido consolidar esa idea de cambio de época y es cierto que no le faltan argumentos para sostener esa tesitura: es probable que una parte significativa de la discusión tenga relación con el rol del estado y la incorporación o no de determinados derechos ausentes en la carta magna de 1980.

¿Crees que el proceso de reforma puede incidir en la estabilidad económica de Chile? Obviamente sin dejar de entender el contexto pandémico que está incidiendo en todas las economías de la región.

En qué medida el proceso de reforma tenga incidencia sobre la estabilidad económica va a depender del resultado del mes de abril próximo, la composición de la convención constituyente resultante y de las prerrogativas que tenga esa convención.

Por lo pronto es más acuciante el impacto de la COVID-19, si bien el retroceso del PBI en 2020 estará entre el 4,5% y 5,5% de acuerdo a las estimaciones del Banco Central en el mes septiembre, el cual tres meses antes había proyectado una caída del PBI entre 5,5% y un 7,5%.

Esto fue fruto de tres factores: el desconfinamiento gradual de los municipios chilenos luego del pico de la covid-19 en junio, las medidas de apoyo a los ingresos de los hogares y la posibilidad de que los ciudadanos retiren hasta el 10% de sus ahorros previsionales.

En Perú, el presidente Vizcarra enfrenta denuncias de corrupción y mantiene un precario equilibrio. ¿Podrá llegar a completar el mandato trunco de Kuckzynski?

Perú suma dos décadas de crisis presidenciales que incluyen un presidente renunciando por fax desde el exterior, un ex presidente prófugo, un ex presidente que eligió la vía del suicidio antes el escarnio de la prisión solo para mencionar algunos casos emblemáticos; lo normal parece ser la crisis presidencial.

A este panorama no resulta ajena la presidencia de Martín Vizcarra que ha transitado su gestión entre una relación conflictiva con el poder legislativo, parcialmente subsanado con las elecciones de renovación legislativa de comienzos de este año, y un pedido de destitución del cual logró salir, aunque con serias heridas.

Aquello que puede hacer posible que Vizcarra culmine su mandato es la expectativa de las elecciones generales de abril próximo, sondeos como el más reciente de IPSOS en los que, si bien ha visto afectada su imagen por la crisis del COVID-19, mantiene un alto porcentaje de ciudadanos que creen que debe continuar en el cargo y el desprestigio de los principales referentes legislativos.

En menos de un mes, y en tres países de la región, Uruguay, Chile y Bolivia, se llevaron adelante elecciones nacionales. En Estados Unidos están votando en unos días, movilizando, sin contar los más de 55 millones que ya lo hicieron anticipadamente, unos 60 o 70 millones en una sola jornada. Dado este escenario, ¿es motivo de preocupación los planteos que desde algunos sectores piden la suspensión de las PASO dentro de unos diez meses en Argentina?

La Cámara Nacional Electoral ha ratificado hace algunos días el cronograma electoral del año próximo, por ese motivo no debería haber motivos de preocupación. Además, dada la amplia experiencia internacional en la materia, parte de la cual acabás de describir en la pregunta, menor debería ser el motivo de preocupación por la necesidad de suspender el proceso electoral.

Lo que debería preocupar en todo caso son las consideraciones de cálculo político que llevan replantear una vez más a las primarias tal como se organizan en la Argentina. Lo más llamativo en todo caso (¿debería serlo?) es la existencia de un rumor que tendría procedencia de un oficialismo que en su oportunidad fue impulsor de este mecanismo de selección de los candidatos.