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06 06 2020

Retratos de Nueva York en los tiempos del coronavirus


Autor: Gabriel Palumbo









Nueva York es muchas cosas. Es la ciudad más maravillosa del mundo en la que caben las grandes fortunas y tienen lugar, también, las mayores desigualdades. Para este lado B, no hay nada mejor que leer Nueva York: Historias de dos Ciudades, una colección de relatos corrosivos de treinta autores contemporáneos sobre la Nueva York que no brilla. Es, sin dudas, una ciudad extraña y ambivalente que hoy, además, se ha convertido en el centro occidental de una pandemia global que tiene al mundo a la deriva. 

En esta ciudad –que está replanteándose tal vez como ninguna otra el ecosistema del arte, de sus galerías y museos– vive Nicolás Guagnini, artista argentino radicado allí desde 1998 que se ha instalado en la escena estadounidense como un creador versátil y provocador que puede cumplir el rol de curador, escritor, cineasta y hasta de diseñador tipográfico.

Conversar con Nicolás Guagnini requiere de atención. Pasa de un tema a otro con una fluidez muy argentina y, además, ha cumplido en su trayectoria artística y en su biografía personal muchos roles diferentes y ha trabajado en casi todos los registros artísticos posibles.

Su obra más conocida en nuestro medio es la escultura “30.000”, emplazada desde 2009 en el Parque de la Memoria. Se trata de un cuadrado formado por 25 columnas de acero de 4 metros de altura sobre las que Guagnini pintó, a partir de una fotografía, el rostro de su padre desaparecido en 1977. A medida que el espectador se acerca o se aleja de la grilla que forma la obra, la imagen del rostro aparece y desaparece, se esconde y se asoma, en un juego de indiscutible alegoría. La fotografía utilizada tiene, además, un componente de adicional simbología. Era la que usaba su abuela en las manifestaciones y le da a la obra continuidad con “el siluetazo”, con el que en 1983 la relación entre arte y política ganó el espacio público de un modo contundente. La instalación, con el río de fondo, permite desde un punto particular visualizar la imagen completa y nítida del padre de Guagnini, sugiriendo, desde lo estético, que existe un punto desde el que es posible mirar la historia reciente para promover una visión más integral, más clara y por eso más justa. 

La obra de Guagnini ha evolucionado hacia otros soportes y otras temáticas, incluyendo el video, a partir del cual continuó la indagación sobre la memoria, la escultura y el dibujo. En cada registro, su obra se va construyendo a partir de un agente movilizador que es la historia. Pero no la historia como el mero despliegue de los hechos o el transcurrir del tiempo sino como la marca de ese pasado en su biografía personal. Esto es tan así que al ser consultado sobre cuál es el tema de su obra, responde con un lacónico “yo”.

Actualmente es artista de la galería Bortolami, ubicada en el particular y creativo barrio de Tribeca, en Manhattan.

Pero como el porvenir es largo y la pandemia pasará, Guagnini tiene planeada, para abril de 2021 una exposición en Argentina después de 13 años. Será en la waldengallery y presentará una serie de dibujos sobre el Covid-19. Pudimos ver algunos de los dibujos que integrarán la exposición. Otra vez la historia como material y la mezcla como método. La serie muestra enfermos, estornudos, un infectado entre un grupo no contagiado. En fin: la narrativa de la pandemia.

Estas obras son parte de un proceso creativo llevado a la rastra por la situación pandémica. Guagnini lo explica así: “Cuando estalló la pandemia me sucedió lo mismo que a todos los artistas. Exhibiciones y performances pospuestas, colaboradores inaccesibles, estudios de producción en escala cerrados, futuro incierto. En Nueva York, en las semanas álgidas de marzo, las sirenas ululaban y la peste acechaba. Mi vida se redujo a una mesa. Me refugié en el dibujo. Comencé con infectados, seguí con sintomáticos y asintomáticos, evolucioné hacia inmunizados. Volví a mirar libros que me fascinaban y nunca había digerido: uno que reproduce el códice Nuttall, una joya visual de las culturas precolombinas mesoamericanas; otro de tipografía de video games de primera generación. Se apoderó de mí el impulso ornamental del arabesco. Dinamismos y repeticiones que me acompañan desde la infancia resurgieron en mi mano, sin interferencias. Llegue a la manía, y ahora sigo encerrado, dibujando la mayoría de las horas. Los lápices me protegen del espectáculo del apocalipsis. Les dejo hacer.” Guagnini sabe que hay una interrogación política posible desde el arte. En cierta forma esa es su propia definición del arte político. “No existe un arte sin posición política, no existe la idea de arte autónomo de lo político, lo que es necesario ver es cuál es la política de tu arte”, define Guagnini cuando se le pregunta sobre el rol político de la experiencia estética.

“La política fracasó al momento de dar respuestas a la sociedad. Esto genera una presión enorme sobre el arte, que es el que tiene que responder esos interrogantes. Las grandes preguntas no tienen respuesta política y esas se buscan en el arte. Pero eso es también un equívoco que remite a arenas movedizas. Los artistas no pueden responder a esas interrogaciones. Entonces, lo que se puede hacer es interpelar a la política. Como se interpela a la política, con la historia como material”.

Las preguntas que Guagnini le hace a la política global sobre la pandemia con su serie de dibujos constituye una suerte de agenda. ¿Cómo se narra colectivamente este fenómeno? ¿Cuál es el daño real sobre la especie humana de esta y otras pandemias similares? ¿Hay acaso líneas de continuidad histórica para situar esta narrativa? ¿Cómo hay que representarla?

La dimensión experimentadora del artista surge en la resolución visual de esta problematización política. El modo en que Guagnini toma la historia y la moldea para interrogarse políticamente entremezcla tipografías de video games con pinturas rituales aztecas. La intuición acerca de lo provisorio de las respuestas es, también, material para la creación artística. 

Publicado en Revista Ñ el 5 de junio de 2020.

Link https://www.clarin.com/revista-enie/arte/nicolas-guagnini-retratos-nueva-york-tiempos-coronavirus_0_ZHrrEnxd7.html