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06 04 2020

La universidad “presente” en tiempos de cuarentena


Autor: Mónica Marquina









En los últimos días, y sobre todo en las últimas horas, en el ámbito universitario hay una discusión sobre si la universidad debe, en la contingencia del aislamiento social, preventivo y obligatorio, sostener su función formadora mediante clases virtuales, o esperar a que se reanude la actividad una vez levantada la cuarentena. Antes de seguir leyendo quiero presentarles mi opinión: hoy más que nunca la universidad debe dar su “presente”. Con esta afirmación sostengo que las instituciones universitarias argentinas están en condiciones de acompañar a cada joven universitario/a en las extrañas rutinas que tuvieron que armarse en sus hogares ante la emergencia.

Desde hace semanas somos testigos de los diversos esfuerzos de las universidades para colaborar, en el marco de su función social, en la detención de la propagación del COVID-19: reclutamiento de voluntarios en hoteles, hospitales, barrios y apoyo a adultos mayores (1); producción de insumos en escasez (2), elementos de protección y equipamiento hospitalario (3); disposición y acondicionamiento de sus hospitales universitarios (4). Pero también está trabajando para seguir sosteniendo, en la contingencia, el derecho a la educación universitaria a través de la virtualidad. Lejos de pretender reemplazar la presencialidad de la clase, ni el protagonismo indiscutido de los y las docentes, muestran preocupación por estar, y transmitirles a los y las jóvenes que se puede seguir aprendiendo en un contexto que nadie tiene claro cuánto va a durar.

Esta disposición no es que sucede de un día para el otro. Aquí hay un trabajo que viene haciéndose desde hace mucho tiempo, y que permite al sistema universitario contar con una estructura básica para poder afrontar la situación. Desde el inicio del siglo XXI la educación virtual universitaria comenzó a expandirse de manera notable, y varias universidades hicieron punta en desarrollarla, ya sea por tener una trayectoria en el tema, o porque apareció como oportunidad en diversas instituciones para atraer estudiantes. Pero fue recién en el año 2017 que el sistema universitario en su conjunto llegó al punto de madurez necesario para acordar un marco legal que asegurase la creación y sostenimiento de una oferta educativa bajo la opción pedagógica a distancia con niveles básicos de calidad, para que conviva sin distinción con la educación presencial. El Consejo de Universidades, que reúne a todas las instituciones universitarias del país, trabajó junto con la Secretaría de Políticas Universitarias (SPU) en un marco normativo que estableció los requisitos para asegurar las condiciones institucionales de calidad en esta opción pedagógica. Desde entonces, cada institución que decide contar con ofertas educativas a distancia total o parcial debe crear su Sistema Institucional de Educación a Distancia (SIED), que debe ser validado por la SPU a partir de una evaluación favorable de la CONEAU. Y, además, acreditar cada una de estas carreras. Que 95 de las 135 universidades hayan presentado su SIED, y que hasta ahora todos los evaluados tengan recomendación favorable, significa que la gran mayoría pudo mostrar la forma que a nivel institucional plantean este tipo de formación, en su estructura funcional, en su infraestructura tecnológica, en los recursos humanos especializados, en las estrategias de capacitación docente, y en cómo seguirá investigando su desarrollo, entre otros requisitos. De este modo, la educación a distancia pasaría de ser una iniciativa individual de un o una docente, carrera o facultad para formar parte de un marco comprensivo sobre cómo cada casa de estudios se propone formar a los jóvenes bajo esta opción pedagógica.

¿Esto es suficiente para que toda la oferta universitaria programada para el primer cuatrimestre de 2020 pueda cambiar, de un día para el otro, al formato virtual? Claramente que no. Esta estructura está pensada especialmente para las carreras que fueron diseñadas a distancia, que en la mayoría de las instituciones comprende una porción menor de su oferta total de formación. Sin embargo, hay una base estructural para afrontar la contingencia que diferencia al nivel universitario de otros niveles educativos, y con una experiencia que es diversa en cada caso, pero valiosa. Sobre esta base, muchas universidades están trabajando de manera veloz para disponer sus entornos virtuales para todas las materias programadas (5), apoyando a los docentes y evaluando opciones para que ningún estudiante quede fuera según sus posibilidades tecnológicas y familiares. Y varias de ellas ya tienen clases virtuales en marcha, y hasta defensas de tesis (6). Basta ver en las cuentas oficiales de las universidades y en el CIN (7) para corroborar esta situación.

Por su parte están los y las docentes, quienes se enfrentan al desafío de preparar clases virtuales en tiempo record y con diferentes apoyos institucionales. Para muchos, el trabajo que les está demandando este desafío es mayor al de la clase presencial, y las condiciones para hacerlo no son las ideales. No hay en la mayoría de los casos una experiencia pedagógica previa sobre la enseñanza a distancia, ya que no se trata simplemente de colgar el material en una plataforma, como tampoco hablar durante dos horas en una reunión virtual con una gran cantidad de estudiantes. Hablar de una “opción pedagógica”, como se menciona en las reglamentaciones, justamente significa que es mucho más que cambiar de modalidad y, en este aspecto, las instituciones con SIED no han llegado aún a capacitar a sus docentes en esta perspectiva de manera generalizada. Por otra parte, no todo es “virtualizable”. Hay instancias formativas en donde lo presencial es fundamental, como en la formación práctica en laboratorios, talleres, espacios artísticos, o fábricas, por lo que estos casos deberán esperar a que culmine esta situación circunstancial.  También es probable que tengan que pensar en alternativas nivelatorias para los y las estudiantes que no pudieran avanzar en esta experiencia virtual. Se escuchan quejas, reclamos y hasta posicionamientos gremiales sobre la situación del docente universitario ante esta situación excepcional. Pero lo que se ve es que se está aprendiendo sobre la marcha, y que en muchos casos el formato de equipo de catedra, en el que trabajan profesores consolidados con jóvenes docentes, está ayudando a un intercambio inusual en el que se conjugan diferentes tipos de saberes.  Pareciera que la comunicación, el intercambio entre docentes y entre instituciones es una buena salida a la circunstancia. Y es bueno que así sea, porque es probable que al iniciarse las clases presenciales sean los más jóvenes los que tengan que salir a la cancha.

Finalmente están las y los estudiantes. Mucho se lee por estos días sobre la base desigual de la virtualidad en términos sociales, bajo una idealización de que la opción a distancia debería cumplir con una condición de equidad o inclusión que no tiene necesariamente la formación presencial. Los determinantes sociales de los resultados educativos en la universidad traspasan el tiempo y el espacio. Seguramente hay formas inclusivas de enseñar en la opción pedagógica presencial, pero sin dudas están las que no lo son. Por su parte, la enseñanza tradicional que asume que un estudiante aprende escuchando al docente hablar de manera ininterrumpida por horas, puede darse tanto en el aula como en una clase filmada o transmitida. Pero también hay muchos recursos que permiten formas más creativas de preparar los contenidos en la opción virtual, como obviamente en la presencial. Habrá que encontrar formas para que en esta situación excepcional nadie quede afuera. De acuerdo a los grupos, será más conveniente lo simultáneo, si todos están en condiciones de conectarse en el momento, o la disposición de la propuesta de trabajo en archivos descargables, si la única forma de acceder a la información es desde un celular. Hay universidades que están trabajando con las empresas telefónicas para liberar datos o acceder a conectividad (8) y, en última instancia, la universidad podrá encontrar los medios para que, quienes no tengan ninguna forma de acceder, puedan disponer de la información, como también sucede en el nivel primario y secundario. O simplemente asegurar inmediatamente levantada la cuarentena el espacio presencial que le permita cursar y contar con el apoyo necesario. Pero hay una realidad cada vez más generalizada: los y las estudiantes piden estar en contacto, y están en general dispuestos a trabajar codo a codo con sus docentes para poder superar esta difícil situación aprendiendo (9).

La situación hoy se hizo más evidente cuando la UBA estableció un nuevo calendario académico a iniciar en junio, estableciendo la presencialidad de las clases como única opción formal autorizada, bajo argumentos de responsabilidad y calidad que desataron debates que en este momento se pueden apreciar en las redes sociales (10). Tras esa decisión, otras universidades públicas como la UNMDP (11), la UNLP (12), la UNLM (13), la UNR (14), la UNC (15) y UNCUYO (16), ratificaron las clases virtuales como vías para sostener la actividad académica durante el aislamiento social, preventivo y obligatorio.

Tener una mirada optimista del sistema universitario para seguir sosteniendo las clases no significa hacer de cuenta que aquí nada ha pasado, pretendiendo la normalidad en la emergencia, de manera irresponsable. Es poder salirse de discusiones inoportunas sobre quienes son mejores o peores, y revalorizar lo que cada universidad, en función de sus características y posibilidades, puede hacer para ser protagonistas en la tarea de asegurar el derecho a la educación en la contingencia, en una situación en la que nada es como era y en donde resulta crucial mantener el vínculo pedagógico. En un momento impensado de aislamiento, la universidad no puede estar ausente. Y en este acompañamiento sin dudas todos ganan. Todos saldremos mejores. Al menos quedará algo positivo para recordar de esta crítica situación que nos ha tocado vivir como sociedad.

1. UBA: https://www.infobae.com/educacion/2020/03/24/la-uba-recluto-4-mil-voluntarios-para-combatir-el-coronavirus-en-solo-24-horas/ UNTREF: http://www.untref.edu.ar/mundountref/llamado-solidario-covid-19-barrio-ejercito-de-los-andes

2. UNR: https://unr.edu.ar/noticia/13746/la-unr-saca-la-primer-partida-de-alcohol-en-gel-de-produccion-propia , UNNE: https://medios.unne.edu.ar/index.php?option=com_k2&view=item&id=4179:la-facena-elabora-solucion-desinfectante-para-la-provincia-de-corrientes&Itemid=130&lang=es , UNL: https://www.unl.edu.ar/noticias/news/view/unl_fabrica_protectores_faciales_para_trabajadores_de_la_salud#.XokH6ohKjIW

3. https://www.lanacion.com.ar/sociedad/una-universidad-publica-fabricara-respiradores-artificiales-al-nid2346903

4. https://www.unlar.edu.ar/index.php/in/90-medios/noticias/2510-las-pruebas-locales-de-covid-19-se-realizan-en-el-hospital-de-la-unlar

5. La SPU publicó una síntesis de las acciones de virtualización en varias universidades, incluyendo una colación virtual en la UNC https://www.argentina.gob.ar/noticias/universidades-en-tiempo-de-coronavirus-clases-virtuales-y-colaciones-por-streaming También puede verse en: https://orientacionestudiantil.unr.edu.ar/home/ , UNLP:  https://www.eldia.com/nota/2020-4-4-5-24-27-ensenar-medicina-lejos-de-los-pacientes-la-catedra-que-no-perdio-una-sola-clase-informacion-general

6. http://www.fcaglp.unlp.edu.ar/articulo/2020/4/3/viernes_3_de_abril__nuevas_defensas_de_tesis_de_grado_de_manera_virtual

7. El Consejo Interuniversitario Nacional, que reúne a todas las Universidades Públicas, puso en línea un catálogo colaborativo de recursos para la implementación de las clases virtuales en sus instituciones. http://evirtual.cin.edu.ar/

8. Becas de conectividad UNR: https://fapyd.unr.edu.ar/programa-conectar-unr/

9. https://www.lanacion.com.ar/sociedad/los-alumnos-fadu-piden-clases-virtuales-no-nid2349194

10. En el día de hoy 4/4/20 hay un debate inverosímil en Twitter “UBA vs. UADE” a raíz de un video que lanzó la UBA sobre la decisión tomada.

11. https://www.lacapitalmdp.com/la-unmdp-no-evalua-reprogramar-el-ciclo-lectivo-como-hizo-la-uba/

12. https://unlp.edu.ar/coronavirus/comunicado-la-unlp-ratifica-la-vigencia-del-calendario-academico-17703

13. https://www.unlam.edu.ar/index.php?seccion=-1&accion=difusion&idDestacado=9891

 14. https://unr.edu.ar/noticia/13767/la-unr-continua-con-su-calendario-academico

15. https://www.facebook.com/362311790456126/posts/3049496715070940/

16. http://www.unidiversidad.com.ar/la-uncuyo-permanece-con-clases-virtuales?utm_campaign=Prensa&utm_term=105