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Opinión 15 05 2021

La inesperada agenda estructural que envuelve a las elecciones


Autor: Alejandra Lordén









El viernes 7 de mayo, a última hora, se confirmó el acuerdo entre el Gobierno y la oposición para postergar un mes el calendario electoral: las PASO serán el 12 de septiembre y las generales el 14 de noviembre. No fue fácil superar el impasse de las negociaciones: durante varias semanas el oficialismo esquivó el pedido de Juntos por el Cambio para incluir en el proyecto de ley una cláusula que prohibiera una nueva modificación de las fechas. 

Lejos de ser un capricho, la propuesta -finalmente aceptada por Sergio Massa y Wado de Pedro- protege el derecho elemental de la ciudadanía a sufragar y renovar la mitad de la Cámara de Diputados y un tercio del Senado tal como lo estipula la Constitución. Sin dudas, un triunfo de la oposición republicana que actuó en bloque, se mantuvo firme y no cedió ante la presión política y mediática de varios referentes del kirchnerismo que manifestaron abiertamente que los comicios tenían que unificarse en un solo día o directamente suspenderse.

Ya está disponible el padrón provisorio y en las próximas semanas deberán inscribirse las alianzas y precandidatos que competirán en las primarias. Desde el primer momento asumimos la responsabilidad de aportar racionalidad y previsibilidad en la arena electoral en un clima enrarecido por las disputas del Frente de Todos (a las que el rótulo de internas no les hace justicia porque dañan ostensiblemente a la gestión del Gobierno).

Voy a decirlo sin vueltas. Que el próximo semestre se vote en la Argentina es la mejor noticia para nuestra democracia. No tengo ninguna duda. La participación de la ciudadanía siempre y en cualquier contexto fortalece las instituciones. Afianza el vínculo entre la sociedad y sus representantes. Renueva la oferta política y pone en el centro del debate las necesidades y demandas de las personas que más necesitan ser escuchadas.

En plena pandemia, y con un cuestionamiento muy profundo del Gobierno a la división de poderes y al federalismo, es aún más importante que la gente se exprese en las urnas. Las elecciones de medio término reflejan cómo juzga la sociedad los primeros dos años de gestión. La oposición tiene la responsabilidad de presentar propuestas superadoras y la oportunidad de lograr las bancas en el Congreso que le permitan forzar al oficialismo a dialogar y consensuar cómo sacar a la Argentina del pozo en el que se encuentra.

En Casa Rosada y en Olivos se percibe un miedo cada vez más evidente al debate político. La gestión deficiente e improvisada de la pandemia, el enfrentamiento inoportuno que produjeron en el área educativa y las fallas de un plan económico que ni controla la inflación ni cosecha los apoyos internos para implementar un nuevo cuadro tarifario, coloca al kirchnerismo en una posición frágil de cara al electorado.

El acto de Ensenada expresa mejor que cualquier otra cosa la actualidad del Frente de Todos. Dirigentes que no respetan las medidas de cuidado y los protocolos que le exigen a la gente, unidad para la foto y puñales en la espalda, y una nueva exhibición ridícula de la constitucionalidad a pedido que profesan: la única Justicia que reconocen es aquella que los beneficia.

Las complicaciones lógicas por la segunda ola de contagios y especialmente las decisiones del Gobierno en las últimas semanas trajeron a colación temas como el federalismo, la salud pública, el sistema educativo, la inflación y la energía (a raíz del intento frustrado de Guzmán de actualizar las tarifas y reducir progresivamente los subsidios). Todos ellos fundamentales para trazar una ruta que nos saque de la precariedad.

Desde allí tenemos que interpelar a las argentinas y los argentinos, convencidos de que la participación ciudadana legitima la democracia. La emergencia objetiva de la pandemia y la torpeza de las autoridades para gestionarla pusieron ante nosotros una agenda estructural que no estamos dispuestos a ignorar. El calendario electoral enfrentará dos modelos cuyas propuestas difieren en contenidos y alcances: el radicalismo ya está anotado en la columna del futuro.

Publicado en Infobae el 14 de mayo de 2021.