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Internacionales 21 05 2022

Felipe González: “Venezuela es un Estado tiránico y fallido”










El expresidente del gobierno español descree que la crisis del país haya mejorado y se mantiene atento a los pasos de Rodríguez Zapatero, uno de los dirigentes políticos más cercanos a Maduro en todo el mundo

Felipe González no cree que la situación de Venezuela haya mejorado. Desconfía de que pueda haber elecciones libres, democráticas, y no se olvida de los crímenes cometidos por Nicolás Maduro ni la cúpula que se mantiene en el poder.

“Los pilares de la democracia son inexistentes. No piensen que puede haber una elección libre, no se va a dar; no hay un censo electoral confiable ni pluralidad, Venezuela es un Estado tiránico y fallido, donde son sistemáticas las violaciones a los derechos humanos”, contó González, ex presidente del gobierno español, en declaraciones a El Debate.

Conocido por su rechazo a los populismos, indistintamente si son de izquierda o de derecha, González suele mantenerse al día con los acontecimientos de América Latina. Y sobre el caso venezolano ha prestado especial atención, sobre todo desde que Maduro asumió la presidencia y se mantuvo en el Palacio de Miraflores por la fuerza.

Sigue, también con atención, los pasos de otro expresidente, como lo es José Luis Rodríguez Zapatero, si se quiere un privilegiado del chavismo por su cercanía con Maduro y su círculo más íntimo, al punto de que le han permitido participar de distintas instancias de diálogo—infructífero— con la oposición, e incluso el acceso a cárceles para reunirse con dirigentes como Leopoldo López, acaso la joya más codiciada hasta que logró escapar y exiliarse en Madrid con su familia.

“A Zapatero —cita González— le he escuchado decir que nadie conoce Venezuela mejor que él. Si eso es así, mañana no podrá decir que no conocía [lo que sucedía]”.

Con respecto a eso que sucede, informes de distintas ONG, algunas con sede en territorio venezolano y otras en el exterior, se mantienen las denuncias como la existencia de cientos de presos políticos y miles de personas con restricciones, censura a prensa independiente, amenazas a dirigentes políticos y activistas.