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Opinión 20 07 2020

El presidente argentino a los acreedores: “No podemos hacer más”


Autor: Benedict Mander









Alberto Fernández suplica por comprensión frente a la reestructuración de la deuda de 65.000 millones en medio de la pandemia.

(Traducción Alejandro Garvie)

Alberto Fernández, el presidente de la Argentina, ha hecho un apasionado llamamiento al mundo para que acepte – con una economía devastada por el coronavirus – que no puede ceder de su última oferta para reestructurar los 65.000 millones de dólares de la deuda externa.

Agobiado por un préstamo por 323.000 millones de dólares, la Argentina ya estaba en una recesión profunda antes de la pandemia de mayo, el país sudamericano defaulteó por novena vez en su historia – aunque los acreedores no han emprendido acciones legales.

El señor Fernández le dijo a Financial Times que “cualquier otra cosa pondría nuestra habilidad para (pagar nuestras deudas) en riesgo, y no quiero estafar a nadie”, a la vez que descartó las demandas de los tenedores de bonos por mejoras antes de la fecha límite del 4 de agosto para aceptar una de las reestructuraciones más grande del mundo de los mercados emergentes.

En esta primera entrevista con la prensa extranjera en la Argentina desde que llegó a su despacho en diciembre, el Sr. Fernández, un izquierdista pragmático, dijo que una rápida resolución de la crisis de la deuda es esencial para la recuperación de uno de los máximos exportadores globales de granos – un rol que será aún más crítico después de la pandemia.

El presidente argentino insistió que aún si el grueso de los acreedores rechaza su propuesta de 53 centavos por dólar, “no habrá otra oferta”. La última oferta de la Argentina del grupo más grande de acreedores de la Argentina fue de 56 centavos.

Flanqueado por su joven Ministro de economía Martín Guzman, que escuchó detrás de su barbijo y no habló, el presidente dijo: “Quiero ser capaz de mirarlo a los ojos (más tarde) y no ser acusado de mentiroso, esto es lo que podemos hacer –no podemos hacer más”.

El profesor de derecho y abogado jugó un rol clave en las negociaciones como Jefe de Gabinete de 2003 a 2008 luego del default más grande de deuda soberna de la Argentina en 2001. Argumentó en esta entrevista con FT en su oficina de la residencia presidencial de Olivos, a las afueras de Buenos Aires, que los acreedores necesitaban aceptar el nuevo orden mundial creado por el coronavirus.

“Esperamos que el mundo nos entienda. No hemos venido aquí a pelear con los acreedores. Venimos a arreglar un problema que no creamos“, dijo, haciendo notar que fue el anterior gobierno pro-negocios de Mauricio Macri el que aumentó la carga de la deuda en forma masiva.

Sentado frente a una imagen de la heroína argentina Evita Perón abrazando a su marido poco antes de su muerte en 1951, el Sr Fernández resumió su deseo de que la Argentina pueda reconstruir su economía mediante la re industrialización y la sustitución de importaciones por productos nacionales, una política que es eco de la de sus antecesores peronistas.

Aceptó que el colapso de los precios del petróleo significa que la Argentina no pueda confiar en sus enormes reservas patagónicas de shale de Vaca Muerta para impulsar el crecimiento. Pero dijo que las vastas extensiones de tierras fértiles, darán cuenta de lo que llamó “Vaca Viva”, y una oportunidad de exportar alimentos con valor agregado.

El Sr Fernández predijo que un aumento de la demanda internacional en el próximo año de los granos argentinos desde países como China potenciara la recuperación en 2021 luego de la “gran caída” de este año. Esto estaría ayudado, cree, por un estímulo fiscal a través de subsidios, obra pública, y proyectos urbanísticos. Los economistas temen que esto sea financiado por la simple emisión monetaria, lo que alimentaría uno de los índices de inflación más altos del mundo.

Pero negó los temores de un brote de malestar social del tipo que la Argentina sufrió durante la crisis de 2001. Los contagios de Covid-10 han crecido constantemente desde un bajo nivel inicial pese a una estricta cuarentena que rige desde mayo, pero el Sr Fernández insiste en que la pandemia alcanzará su pico el mes próximo.

Todavía no hay ningún plan detallado para revivir la economía argentina que ha estado en un declive terminal la mayor parte del siglo pasado. “Francamente, no creo en los planes económicos. Creo en metas que nos podemos trazar de manera que la economía trabaje para alcanzarlas“, dijo el Sr. Fernández, apuntando a gobiernos anteriores cuyos planes probaron ser alarmantemente breves.

Los inversores han expresado su preocupación por la influencia de detrás de escena ejercida por la más radical vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner, que desestabilizo a los mercados cuando sirvió como presidenta entre 2007 y 2015. Vieron su mano detrás del intento de expropiar la mayor exportadora argentina de granos, Vicentín, que defaulteó su deuda este año.

“Esa fue mi decisión. Cristina no tuvo nada que ver con eso”, dijo. “Muchos de esos miedos (acerca de CFK) son inventados por los analistas de los medios”. También defendió enfáticamente la decisión de la Sra. Fernández, en 2012, de expropiar la mayoría accionaria de YPF, en manos de la española Repsol, el mayor productor de petróleo de la Argentina, “porque sus accionistas dejaron de invertir y le estaban casando un gran problema a la Argentina”.

Describiéndose a sí mismo como “la persona más pragmática que existe”, el líder peronista insiste que está en contra de la intervención del estado en la economía por sí misma. “si quisiera nacionalizar o expropiar compañías no empezaría por aquellas que están en bancarrota, empezaría por aquellas que están funcionando bien,” dijo.

En cuanto a su vicepresidenta, el líder argentino rechazó la idea de los medios locales que dicen que es el poder detrás del trono: “Somos amigos, nos llevamos bien, y nos conocemos desde hace mucho tiempo no somos necesariamente parecidos, pero nuestras diferencias no nos dividen… por el contrario, nos dimos cuenta hace un tiempo que estando separados hemos facilitado nuestra derrota (en la elección presidencial de 2015)… ¿Que si hablo con Cristina? Si. ¿Me importan sus ideas? Por supuesto… Pero el que toma las decisiones acá soy yo.”

Publicado en The Financial Times el 19 de julio de 2020.

Link https://www.ft.com/content/ea410bee-8985-411d-9ac2-07a95e6c69b5