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Opinión 08 02 2021

El plan B es "polenta para todos y todas"


Autor: Julián Álvarez Sansone









El escenario económico que atraviesa el país durante la pandemia bajo el mando de la dupla Fernández-Fernández  no parece tener buenos augurios. Es evidente que con más del 50% de los niños en situación de pobreza y en el marco de un desempleo récord, varias familias alrededor del país debieron ajustar el bolsillo ante la pérdida de poder adquisitivo y resignar alguna de las tradiciones más típicas e icónicas de nuestra cultura nacional como la ingesta de carne vacuna. De hecho, es menester resaltar que según la prensa oficial de Télam, el consumo de carne vacuna del 2020 fue el mínimo histórico en cien años, pese a que la faena de animales creció 0,6 interanual hasta las 14 millones de cabezas, el mayor volumen en más de una década. En paralelo a la reducción del consumo de carne vacuna, según informó la empresa Morixe (uno de los máximos productores de polenta), se disparó exponencialmente la venta y el consumo de harina de maíz (polenta)

Según un informe de la UCAdurante el 2020 (primer año de pandemia y del gobierno del Frente de Todos) creció la cantidad de gente con hambre y sin recursos para poder comer.  Dicho informe revela que hay 4,5 millones de niños y adolescentes que redujeron la ingesta de alimentos en hogares donde crecieron las dificultades económicas. También, demuestra que durante el 2020 creció cuantitativamente la población con "inseguridad alimentaria severa" e "inseguridad alimentaria total". 

En este marco, el gobierno no tuvo mejor idea para calmar los reclamos sociales que desembolsar una suma millonaria para comprar 600 toneladas de harina de maíz, es decir, polenta. Esta decisión se realizó recientemente mediante la compra pública del Ministerio de Desarrollo Social de la Nación número 95-0074-LPU20 mediante la cual se detalla la adquisición de 600 mil kilos de harina de maíz de cocción rápida o precocida.

Este hecho mediante el cual se decide que con una compra pública se alimenta a la población con polenta podría pasar desapercibido y hasta estar bien visto en otro contexto, pero no debe olvidarse que una de las promesas de campaña del Frente de Todos era "que vuelva el asado". Para colmo, cabe recordar que en muchos de los spots de campaña el protagonista era "el asado perdido" y no Cristina Kirchner, por ejemplo

Sumado a eso, es cada vez más frecuente ver en redes sociales como Twitter a muchos simpatizantes del gobierno "recomendar" hacerse vegano o reemplazar la carne de vaca por carne de cerdo y pollo. Incluso, también hay casos de "recomendaciones" de cómo hacer verduras a la parrilla. Esto podría interpretarse como una forma más de "militar el ajuste" por parte de algunos sectores progresistas que quieren defender o ayudar al gobierno y no saben cómo.

En definitiva, al ya conocido y malo manejo de la pandemia se suma el mal manejo de la economía. Los recurrentes errores económicos del gobierno del "Frente de Todos", que llegó al poder prometiendo "asado para todos y todas", derivaron en un "asado para pocos" y, aún peor, "polenta para todos y todas".  Resta saber cómo evolucionará el consumo de carne en el marco de un año electoral, pero hasta ahora, se puede afirmar sin lugar a dudas que el "asado para todos y todas" es una de las tantas promesas incumplidas del gobierno de Alberto Fernández.