menu
Opinión 22 08 2020

El kirchnerismo ya dio muestras sobradas sobre su obsesión con el periodismo


Autor: Norma Morandini









Denunciado por un juez por los delitos de calumnia e injuria, el periodista e historiador Eduardo Kimel fue condenado penalmente por la Corte Suprema de Justicia por su libro “La masacre de San Patricio”, la matanza de cinco monjes palotinos durante la dictadura. El periodista calificó al juez de “condescendiente” con los militares por no haber investigado el asesinato de los religiosos. Vivíamos ya en democracia, gobernaba el presidente Menem, o sea, el peronismo.

Sobrevivía en el Código penal la figura de la calumnia y la injuria como delito de prensa. Cuando el caso llegó a la Corte Interamericana deDerechos Humanos, la máxima instancia judicial en la región a la que pueden acudir los ciudadanos latinoamericanos cuando en su país no se les garantizan los derechos ni la justicia, el que terminó sancionado fue el estado argentino. La Corte Interamericana sentenció que el estado abusó de su poder al imponer al periodista una pena de multa excesiva y un año de prisión. Consideró que la condena fue desmedida e innecesaria porque vulneró el derecho a la libertad deexpresión del periodista. Además, ordenó que el Estado argentino reparara al escritor y modificara la legislación penal sobre protección a la honra porque vulneraban la libertad de expresión. El gobierno de Cristina acató la sentencia y en el Congreso votamos la derogación penal de los llamados delitos de prensa, la calumnia e injuria. La Corte Interamericana fundamentó su sentencia en el artículo 13 de la Convención de San Jose de Costa Rica, la biblia de los derechos humanos en el continente, que establece en su articulo 13 que todas las personas tienen derecho a buscar, difundir y recibir información sin censura previa como el derecho a la opinión sin persecución. Con una limitación, la responsabilidad ulterior y que la libertad de expresión no incite al odio y a la violencia.

Nuestra Constitución reformada, al jerarquizar una docena de Tratados Internacionales de Derechos Humanos, consagró como valor universal el derecho a decir reconocido luego y ampliamente por la jurisprudencia. El que ahora, en nombre de la Reforma Judicial, se busque inhibir las críticas a los jueces, lo menos que se puede decir es que es un atropello a la Constitución. Pero si no sorprende que los que desprecian a los grandes medios, los que elige libre la ciudadanía, insistan en amordazar lo que no toleran, la critica o la luz pública sobre los manejos oscuros en el Estado, alarma que una comisión de juristas a los que se presenta como de prestigio, ignore el corazón de los derechos humanos, jerarquizados en la Constitución, que hace de la libertad de expresión la madre de las libertades, y desconozcan los antecedentes jurídicos como el del caso Kimel con el que nuestro país fue avergonzado y obligado a dar marcha atrás por haber condenado a un periodista por su investigación. El kircherismo ya dio pruebas sobradas sobre su obsesión con la prensa. Una concepción antidemocrática que se propaga en las universidades en las que se forman los periodistas, donde la “universalidad”, la igualdad para todos, es solo para algunos. Reconocen la dimensión colectiva de la libertad de expresión. No como el derecho de la ciudadania a ser informada sobre cuestiones de interés público sino como el derecho de los grupos sociales afines al gobierno. Sin entender que la llamada “prensa hegemónica”, la que la ciudadania elige, es la que gestiona de manera privada ese valor simbólico de la libertad de expresión. Lo que no hacen los medios públicos, apropiados por el gobierno para hacer propaganda.

Es tiempo de que en lugar de amenazarnos con el futuro, insistamos y hagamos pedagogia sobres los derechos que nos asisten y protegen para que los legisladores, que parecen ignorarlos, sean los que finalmente den cuenta de semejante atropello.

Publicado en Clarín e 22 de agosto de 2020.

Link https://www.clarin.com/opinion/kirchnerismo-dio-muestras-sobradas-obsesion-periodismo_0_7TnVYjzx8.html