menu
Opinión 25 02 2021

El abuso de poder ya juega con la vida


Autor: Leandro Pablo Vivo









El ominoso escándalo denominado Vacunatorio Vip, que ha impactado de pleno al Gobierno,  lo ha hundido en la crisis política más importante desde que asumió. En tanto el kirchnerismo toma distancia para que recaiga sobre el “albertismo” todo el costo político. Sin embargo, la gravedad del tema es una herida punzante también para el conjunto de la política porque, si bien una amplia franja de la sociedad es consciente que ha sido el Poder Ejecutivo el que ha incurrido en abuso de poder, el episodio lastima a la política en general que, ciertamente, desde hace tiempo se halla bajo la lupa de muchos sectores de la ciudadanía que descreen de ella como herramienta para generar respuestas a sus demandas.

La pandemia del COVID-19 sólo puede controlarse con la vacuna que se resulta ser  un bien social y escaso en nuestro país. El gobierno parece creer que ejerce absoluta propiedad sobre ella y ha adquirido la potestad de resolver su disponibilidad y, en una actitud inaceptable, un aún desconocido número de dosis las utilizó discrecionalmente para inocular a “amigos del poder”.

Cierto es que el costo político de tamaño proceder habrá de pagarlo el oficialismo y habrá que ver sus derivaciones en el plano judicial. Al margen de ello una amplia franja de la población, entre quienes hay ciudadanos que con convicción votaron en las últimas elecciones y apoyan al oficialismo, no convalidan como era de esperar, el atropello cometido por autoridades del gobierno. Ser vacunado hoy equivale a evitar la enfermedad e, incluso, la muerte.

El gobierno apuesta a contener la crisis dando a a conocer los nombres de quienes fueron inoculados –aún no se sabe si la lista difundida incluye a todos- y las explicaciones que ensayan los “vacunados de privilegio” tanto como los funcionarios, son débiles, contradictorias y hasta irritantes. Inlcuida la flamante ministra, Carla Vizzotti, quien negó públicamente la existencia del Vacunatorio Vip en la sede de esa cartera tanto como en el Hospital Posadas.

El gobierno partidizó la pandemia, se apropió del plan de vacunación y despreció el diálogo franco y sincero con la oposición y sus expertos para diseñar y consensuar políticas que permitiesen un plan eficiente ante la pandemia y la distribución equitativa y transparente de la vacuna.

Hasta ahora hemos tenido mucho encierro, mucha vulneración de los derechos, pocos testeos y vacunación para los poderosos o los amigos del poder.

El Presidente Alberto Fernández argumentó que el episodio es “reprochable” para, luego calificar de “payasadas” las denuncias ante la Justicia. “Le pido a los fiscales y a los jueces que hagan lo que deben", dijo. La Justicia, frente a este indecoro proceder de algunos funcionarios,  está haciendo, efectivamente, lo debe hacer y que es investigar. Aún falta que haya explicaciones más serias desde el gobierno que, en el camino, ha lastimado a la política. No todos son iguales y no sería ecuánime que paguen justos por pecadores.