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Opinión 01 01 2021

Alberto Fernández y las promesas incumplidas: el caso del comercio exterior


Autor: Julián Álvarez Sansone









El 13 de octubre del 2019, durante el primer debate presidencial, el entonces candidato del Frente de Todos y actual Presidente de la Nación, Alberto Fernández, anunció que una de sus principales políticas consistiría en "ayudar a que las exportaciones crezcan porque necesitamos dólares".

Según el INDEC, los datos reflejan que las exportaciones medidas en dólares cayeron un 13,5% comparando los primeros 10 meses del 2020 con el año anterior que correspondía a la gestión del ex Presidente Mauricio Macri. Para ser más claros y concretos: hasta octubre del 2019, las exportaciones acumulaban 54 mil millones y, para la misma fecha, durante este primer año de gestión del binomio Fernández-Fernández serían de 47 mil millones según dicho informe de la entidad nacional que publica estadísticas.  

Sumado a esa estadística de índole general, el mencionado documento ilustra que también cayó la cantidad de productos exportados, más allá de los bienes. En los primeros tres trimestres, la cantidad exportada cayó un 8,5% con respecto al mismo período del año anterior. Es más, entre el primer trimestre, las cantidades de productos exportados bajaron casi un 5%; en el segundo trimestre un 8%, y en el tercer trimestres cayó un 12%. Aún falta analizar los resultados de este cuarto trimestre que no ha terminado, pero todo parecería indicar que la baja se mantendría.

Comparativamente, según dicho informe el índice de precios se redujo un 3,5% y el índice de cantidades un 12,2%. El único sector de las exportaciones que mostró una mejoría fue el de combustibles y energía ya que tuvo un aumento del 16,3% (pero a su vez el índice de precios de este producto se redujo un 36,8%).  No obstante, el sector de los productos primarios se redujo un 11,6%; las exportaciones de manufacturas de origen agropecuario se redujeron un 7,7%  y lo más preocupante es que las manufacturas de origen industrial se redujeron un 23,4%.

Sobre las explicaciones de estos sucesos, los especialistas mencionan , lógicamente, a la pandemia. Pero también explican otras dos razones: primero, señalan que se adelantaron algunas exportaciones para a del 2019 (previendo que el nuevo gobierno peronista cambiaría en parte las "reglas de juego" de las retenciones para algunos sectores exportadores, algo que finalmente sucedió); y segundo, que la brecha cambiaria actual desincentiva las exportaciones.

Ciertamente, es evidente que la pandemia afectó al sector exportador cambiando las prioridades de los distintos países del mundo que, a su vez, sufren contracciones en su economía.

Con respecto a la brecha cambiaria, se puede mencionar que según diversos especialistas genera dos grandes problemas: por un lado, desincentiva las exportaciones al mismo tiempo que incentiva las importaciones. Por otro lado, aumenta las expectativas de devaluación, lo cual genera retrasos, disminuye algunas actividades comerciales  y fomenta la especulación financiera, entre otras cosas.

Como consecuencia de este adelanto de importaciones y retraso de exportaciones, sucedió que en septiembre y en octubre del corriente año se esfumó el superávit comercial que se había logrado el año pasado con Brasil, nuestro principal socio comercial, bajo la gestión de Mauricio Macri. Mientras las importaciones crecieron por segundo mes consecutivo, las exportaciones argentinas hacia este país vecino retrocedieron un 18,3% interanual durante octubre.

Sobre esto, se da una paradoja: pese a que la plataforma electoral del Frente de Todos para la campaña electoral del 2019 mencionaba que "las políticas de desarrollo productivo deberán priorizar aquellos proyectos que generen un incremento de las exportaciones y sustituyan importaciones de manera genuina", como se vio más arriba, en la práctica ese proceso se da a la inversa: aumentan las importaciones y se disminuyen las exportaciones. 

Ahora bien, ¿Qué medidas implementó la administración Fernández-Fernández para beneficiar al sector exportador? Sinceramente, no muchas. Se promovió la creación de un Consejo Federal para incentivar la exportación de las provincias, y se realizaron distintas reuniones entre el Canciller Solá y diversos embajadores de distintos países.

De todos modos, cabe aclarar que para exportar se debe establecer una relación con los potenciales clientes basada en la confianza, algo que actualmente no estaría inspirando el actual gobierno argentino. A esa falta de confianza y credibilidad, se le debe agregar la incertidumbre: en la actual economía los costos cambian todo el tiempo porque el precio del dólar no siempre está estable, y la inflación, por su parte, no está controlada.
En síntesis, se puede decir que como balance del primer año de gestión, al menos en lo que respecta a la promesa de favorecer las exportaciones y reducir las importaciones para fomentar la industria nacional, la promesa ha sido incumplida. No podemos afirmar que el Presidente le mintió a los argentinos, pero al menos podríamos considerar que le falló a sus compatriotas. Los datos están claros: las exportaciones se redujeron un 13,5% en los primeros diez meses de este caótico 2020 comparándolos con los datos obtenidos por el último año de gestión de Cambiemos. Incluso, si se analiza sólo el período entre enero y febrero del 2020 (antes de la pandemia), también se vislumbra que las exportaciones fueron menores a las del año anterior. Así, se hace evidente que el desempeño de la cartera de Relaciones Exteriores de este gobierno es flojo. ¿Tendrá algo que ver con la carencia de pergaminos para acreditar la idoneidad del Canciller Felipe Solá al momento desempeñar su función?