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Opinión 29 03 2017

Venezuela se desliza día a día hacia el autoritarismo


Autor: Lilia Puig









El gobierno venezolano encarnado en Nicolas Maduro como representante de los intereses de la cupula militar venezolana aliada del narcotrafico ha dado el golpe definitivo contra la Asamblea Nacional. El Tribunal Supremo de Justicia eliminó las inmunidades parlamentarias. Esta medida se apoya en una decisión anterior que declaró a la Asamblea Nacional en desacato por haber admitido en su seno a los diputados por la región de Amazonas, a quienes el gobierno buscó proscribir para que la Mesa de Unidad Democratica, ganadora en las elecciones de diciembre de 2015, no contara con mayorías especiales en el cuerpo parlamentario.

La sentencia de desacato provocó que desde hace varios meses las decisiones de la Asamblea Nacional hayan sido desconocidas por el Poder Ejecutivo chavista. En las ultimas semanas se ha ido produciendo una escalada contra los diputados de la AN. A Floridio, presidente de la Comision de Relaciones Exteriorres de ese cuerpo; Davila, presidente de la comision respectiva del parlamento del Mercosur y a Eudoro Gonzalez, jefe de la delegacion venezolana en este Parlamento, se los ha confinado en el territorio venezolano, quitándoles sus pasaportes. Sobre ellos pesa una posible acusacion de traición a la patria por haber concurrido a reuniones con Luis Almagro en la OEA. Estos representantes han sido muy activos en utilizar los foros internacionales para denunciar la crisis humanitaria de Venezuela y el rumbo autoritario que tomaba el regimen. 

La radicalización del regimen es esperable ya que progresivamente se ha ido impidiendo la expresión de la voluntad popular y se desconoce la misma Constitución que el chavismo promoviera. Se nego el referendum revocatorio para poder colocar a un Vice Presidente integrante de la coalición de gobierno, no se convocaron las elecciones a gobernador y, últimamente, se forzo a una reafiliación partidaria con reglas nuevas que buscaron imposibilitar la consolidación de los partidos opositores. Como no lograron su propósito, ya que la mayoría de ellos cumplió con las mismas, parecería que ahora, con la eliminación de las inmunidades, podría incrementarse la represión a la oposición y agregar a los presos políticos nuevas restricciones por parte de un régimen desesperado por el impacto electoral de la crisis productiva, energética, alimenticia y sanitaria en que se encuentra el país. La negación de la soberanía popular es el camino elegido luego de vulnerar el estado de derecho.
 
El 27 de marzo, en la sesión del Parlamento del Mercosur, los diputados del chavismo no tuvieron empacho en acusar de traidores a los que aceptan a la OEA, organismo que entienden está manejado por el Imperialismo norteamericano. Esa posición, que sostiene un falso nacionalismo y utiliza la hermandad latinoamericana para esconder tras el relato los oscuros negocios de una casta depredadora y servil del narcotrafico, ha sido apoyada por el ex ministro de defensa kirchnerista, quien condujo a los parlamentarios del FPV, del Frente Amplio y del PT a negar el reclamo del Parlamento del Mercosur al gobierno de Venezuela por la vigencia de los fueros parlamentarios.
 
Nuevamente los autoritarios, los que usan la legalidad democratica para llegar al poder y después negarla para quienes no son de su grupo politico, los que usan la libertad de expresión que garantiza el estado democrático de derecho para denunciar una represion que no existe y que buscan confundir a los desprevenidos diciendo que la actuación libre de la justicia es persecución política, se han unido en una votación para negar la protección de los demócratas venezolanos
 
La dirigencia política argentina tiene que dejar de mirarse a si misma y los demócratas de todos los partidos deben atender la crisis venezolana y actuar con la misma solidaridad con la que ellos actuaron frente a la dictadura de 1976 en Argentina. No se puede seguir creyendo en el falso diálogo del que participa el Vaticano y la UNASUR, que solo han logrado parar la movilización popular conducida por la MUD y darle tiempo al régimen para elaborar con mas precisión la eliminación de la participación electoral de los venezolanos.
 
Hay que reclamar la salida del estado de excepción y la vuelta al estado de derecho con elecciones libres y sin proscripciones, bajo tutela internacional. Es la úica forma de una salida pacífica a la encerrona en que está el régimen autoritario venezolano.