menu
Opinión 20 03 2017

Aumentos del precio del Gas: ¿Cómo será el efecto en las facturas de usuarios residenciales?


Autor: Alejandro Einstoss









El 18 de agosto de 2016 la Corte Suprema de Justicia de la Nación, en un fallo que puso claridad sobre la controversia de las nuevas tarifas del gas, ordenó incluir al precio del gas natural en el proceso de audiencias públicas, por considerarlo un precio regulado por el Estado Nacional.

En línea con el mencionado fallo, el Ministerio de Minería y Energía (MINEM) readecuó los precios del gas natural incluido en facturas mediante Res. MINEM N°212, de fecha 6 de octubre de 2016.  La resolución presentó un sendero de reducción de subsidios, como resultante de la audiencia pública celebrada durante los días 16 al 18 de septiembre de 2016.

Dicho sendero implica una reducción progresiva de los subsidios para los usuarios residenciales y comerciales, GNC y Gas Propano con una secuencia de adecuaciones de precios en abril y octubre de cada año “teniendo en cuenta el valor del precio en el PIST[1] objetivo en cada momento según el contexto de mercado”[2] hasta llegar a la eliminación de los subsidios en 2019, (2022 en la Patagonia, La Pampa, Puna y Malargüe).

 

Cuadro 1: Sendero de actualización PIST promedio en USD por MMBTU[3]

oct-16

              3,42  

abr-17

              3,77  

oct-17

              4,19  

abr-18

              4,68  

oct-18

              5,26  

abr-19

              5,96  

oct-19

              6,80  

 

Fuente: Ministerio de Energía

 

Como resultado de la primera adecuación de precios en octubre 2016, el subsidio que los usuarios residenciales y comerciales recibían en el precio del gas pasó de un promedio de 81% al 50%.

Al mismo tiempo se mantuvo y se simplificó el acceso a la Tarifa Social que hoy llega a más de 2 millones de hogares y 2.9 millones que reciben subsidios al consumo de garrafas a través del Programa Hogar.

El viernes 10 de marzo ppdo, el MINEM convocó a una nueva audiencia pública con el objeto de continuar con el sendero de actualización de precios del gas natural (GN), cuyo segundo aumento entrará en vigencia a partir del 1º de abril.

Para analizar los efectos de la aplicación de éstos nuevos precios es necesario entender cómo funciona el mercado de aprovisionamiento local de gas natural.

Durante 2016, la oferta de Gas Natural se conformó de la siguiente manera:


Cuadro 2: Estructura y precios que recibe la oferta de Gas Natural

Año 2016

%

USD/MMBTU

Producción local

71%

4.72

  • Producción Incremental

33%

7.33

  • Producción de base

38%

2.49

Importación

29%

 

  • Bolivia

11%

3.56

  • GNL Barcos

10%

6.65

  • GNL Chile

1%

7.09

  • Gas Oil / Fuel Oil

7%

11.20

Precio Promedio

100%

5.22

 

Fuente: Ministerio de Energía. – (*) Estimado por MINEM.

La producción local de gas natural, que abastece el 71% de la demanda, recibe múltiples precios como resultado de la existencia de programas de estímulo a la producción de GN.

El Plan Gas, garantiza a los productores una remuneración a su producción base de USD/MMBTU  2,49, mientras que la producción incremental remunera a USD 7.33. Por lo tanto, el precio promedio ponderado que recibió la producción local fue de USD 4,72 x MMBTU.

El abastecimiento de gas se completa mediante importaciones[4] de múltiples orígenes y precios:

El gas de origen Bolivia tuvo un costo de USD/MMBTU 3,56, mientras que la importación de Gas Natural Licuado (GNL) por barcos tuvo un costo promedio de USD 6.65, el GNL chileno USD 7.09 y el Gas Oil que se utiliza como reemplazo del GN en los momentos de pico de consumo, tuvo un costo de USD 11,20.

 Por el otro lado, la demanda de gas natural presenta la siguiente estructura:


Cuadro 3: Estructura y precios que paga la demanda de Gas Natural

Año 2016

%

USD/MMBTU

Industria

26 %

4.17

Usinas

38 %

5.20

GNC

6 %

4.08

Comercial

3 %

1.08

Residencial

24 %

2.50

Tarifa Social

2 %

0.00

Promedio Ponderado

100%

3.97

 

Fuente: Ministerio de Energía.

 

A partir de octubre de 2016, el precio promedio pagado por la demanda de gas –Industrias, Usinas, GNC, Usuarios Comerciales y Residenciales– fue en promedio de US$/MMBTU 3,97, mientras que el precio recibido por la oferta fue, en promedio, de US$ 5,22 MMBTU (en 2017 se estima en US$ 5,64 / MMBTU).

La diferencia entre el precio recibido por la oferta y el que paga la demanda – subsidios – son cubiertos por aportes del Tesoro Nacional que sólo en 2016 fueron de U$D 2690 millones (USD 1400 millones para financiar importaciones y USD1300 millones aplicados a planes de estímulo a la producción de gas).

¿Cómo inciden los aumentos en los usuarios residenciales?

Para un usuario residencial promedio, la factura de gas se compone de tres componentes: el precio del gas (40%), el costo del transporte y la distribución (32%) e impuestos (28%).

El aumento presentado en el marco de la audiencia pública corresponde sólo al componente “gas”, que en promedio aumentará desde el 1º de abril de 3,42 a 3,77 USD/MMBTU.

La siguiente tabla ilustra el sendero de reducción de subsidios previsto para cada una de las categorías de usuarios residenciales, como así también el porcentaje de subsidio remanente en función de los precios del GN y GNL de 2016.

 

Cuadro 4: Sendero de reducción de subsidios a usuarios residenciales

 

 

 

Fuente: Ministerio de Energía.

Los efectos de los aumentos presentados dependerán de la rigurosidad del invierno 2017. De esta forma si bien los aumentos entran en vigencia a partir del 1º de abril, el efecto pleno en facturas se verá recién en junio y el doble efecto (mayor consumo invernal + nuevas tarifas) llegará en agosto.

Si bien se mantienen los estímulos al ahorro de energía, mediante esquemas de bonificaciones para aquellos usuarios que reduzcan su consumo con respecto al mismo periodo del año 2015, si las temperaturas del invierno 2017 son inferiores al promedio 2015/2016, es posible que algunos usuarios que hayan obtenido descuentos por ahorro de consumo en periodos anteriores los pierdan. Por lo tanto recibirán en sus facturas el impacto del mayor consumo estacional de invierno, pero valorizado a tarifa plena que incluirá el nuevo precio del gas.

Por este motivo y para limitar el impacto de la readecuación de precios del gas en los usuarios con altos ahorros de consumo en períodos anteriores se aplicarán límites a los aumentos tarifarios. Dichos límites van del 300% al 500% en función de la categoría de usuario residencial.

Más aumentos a la vista.

El precio del gas representa el 40% del valor final de la factura de un usuario residencial promedio y el incremento que se presenta no incluye los aumentos previstos en los segmentos de transporte y distribución.

Dichos aumentos fueron presentados en las audiencias públicas de septiembre 2016, y en esa instancia las distribuidoras solicitaron un aumento promedio del 68%, el cual debería entrar en vigencia también en abril 2017.

Al mismo tiempo se presentó una propuesta de modificación de la estructura tarifaria por la cual se incrementa la participación del cargo fijo –que retribuye en su totalidad a la distribución– y se abandona la factura bimestral para pasar a una periodicidad mensual.

En resumen, el impacto final de los aumentos en el precio del gas en las facturas de los usuarios residenciales sería entre el 50%/80%[1] respecto del invierno 2016. Sin embargo, los aumentos podrían llegar a ser mayores si los usuarios pierden los descuentos por ahorro y pasan a pagar tarifa plena.

De ser así en algunos casos los aumentos podrían superar el 300% y aplicarán los límites a los aumentos previstos.

Finalmente, durante 2017 el costo fiscal del subsidio al gas sin dudas será mayor al de 2016, producto del aumento del precio de importación de GNL (que a la fecha es superior a las previsiones realizadas) y por el aumento del precio local reconocido a productores, - sea por la mayor incidencia del gas incremental, por la aplicación del nuevo programa de estímulo al gas no convencional, o variaciones de tipo cambio.

 

 

 



[1]. Este cálculo se realiza considerando tarifa plena, sin tarifa social y sin impuestos.

 


[1]. Punto de ingreso al sistema de transporte

[2]. Esto abre la puerta a aumentos adicionales en función de la evolución del precio internacional del GN.

[3]. Unidad técnica de medida: BTU: British Termal Unit.

[4]. Argentina cuenta con una capacidad de importación de gas natural (GN) y GNL, limitada por restricciones logísticas, ya sea por insuficientes plantas regasificadoras / puertos o en el almacenaje, y por la falta de producción en Bolivia, razón por la cual durante el invierno las usinas e industrias deben reemplazar al gas natural por Gas Oíl. Durante 2016 fue posible sustituir parcialmente Gas Oil con la incorporación de gas importado de Chile.