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Internacionales 26 11 2019

Caen un 21 % los homicidios en Río, pero suben las muertes a manos de la policía










Los homicidios en el estado de Río de Janeiro se redujeron un 21 % entre enero y octubre de 2019 respecto al mismo periodo del año anterior, mientras que las muertes a manos de la policía alcanzaron su mayor nivel desde 1998, cuando comenzó la serie histórica, informaron fuentes oficiales.

El número de homicidios en los primeros diez meses del año fue de 3.342, lo que supone el menor nivel en los últimos 28 años, según divulgó este lunes el Instituto de Seguridad Pública (ISP) de Río de Janeiro.

No obstante, la violencia policial continuó en aumento y alcanzó su mayor nivel en más de dos décadas. Un total de 1.546 personas murieron a manos de agentes entre enero y octubre de 2019, un 0,78 % más que en todo el año anterior.

El gobernador de Río de Janeiro, Wilson Witzel, un exjuez y exfusilero naval defensor de una política de combate directo al crimen en las favelas, celebró los resultados.

"Nuestra política de seguridad ha mostrado, mes tras mes, que estamos en el camino correcto. Muchas vidas fueron salvadas por la actuación de nuestras fuerzas de seguridad", expresó Witzel a través de sus redes sociales.

Y agregó: "Siempre creí que al dar autonomía y recursos a los policías, los resultados iban a aparecer. Y así vamos a seguir".

Witzel, quien al igual que el presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, promete mano dura contra la delincuencia, fue acusado por las organizaciones de derechos humanos ante la Organización de los Estados Americanos (OEA) por su política de seguridad pública.

El gobernador llegó a defender el uso de francotiradores y de disparos desde helicópteros en las operaciones policiales en las favelas de Río, en muchas de las cuales narcotraficantes, agentes y milicias libran una guerra que se arrastra desde hace años.

Su políticamente fue especialmente cuestionada tras la muerte hace unos meses de Ágatha Félix, una niña de 8 años impactada por una bala en la espalda cuando regresaba a su casa en una furgoneta.

Tras recibir duras críticas, incluso de familiares de la pequeña, el gobernador lamentó lo ocurrido, se solidarizó con los padres de la menor y anunció una investigación rigurosa para que se responsabilice a los policías si cometieron un error y para que no vuelvan a repetirse este tipo de hechos.

No obstante, aclaró que la muerte de una niña no puede poner en jaque una política de seguridad que considera exitosa y que, en sus palabras, ha conseguido reducir los índices de violencia en Río de Janeiro hasta "niveles civilizados". (EFE)