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Noviembre 23, 2019, 8 08pm

Ángel Jorge Clavero: “Cuando surgen nuevos derechos, la Iglesia sale a enfrentar”

El Gran Maestre, Ángel Jorge Clavero, máxima autoridad de La Gran Logia de la Argentina de Libres y Aceptados Masones, conversa con Veinte Manzanas sobre la razón de ser de la masonería contempóranea.

Autor: Danila Terragno


Ángel Jorge Clavero



¿Cuántas logias hay en Argentina?
En este momento hay alrededor de 355 logias, de las cuales la mitad están en los centros más poblados -Capital y Gran Buenos Aires y Provincia de Buenos Aires- y la otra mitad está distribuida en todas las geografías del país.
 
¿La Gran Logia es una suerte de confederación de esas logias?
Es la institución que agrupa a las logias masónicas de toda la República, todas ellas con derecho a voto para elegir sus autoridades, de modo tal que ell Gran Maestre sale de cualquiera de las logias del país.
 
¿Cómo es que estamos teniendo esta entrevista? ¿Las logias no son secretas? 
Hoy en día pertenecer a una logia, no. La mayoría estuvo, está y estará inmersa en la sociedad de cada una de las ciudades y de los países donde se encuentra presente. El secretismo viene de antigua data, cuando la masonería estaba un poco prohibida en la sociedad. No olvidemos que antes del Renacimiento, el absolutismo reinaba en casi todo el mundo, entonces los masones se reunían cuasi secretamente y eran muy vituperados por la gente que gobernaba. Después viene el siglo de las luces, se viene la modernidad, el nacimiento del estado-nación, del concepto de ciudadanía y allí aparecen los filósofos, justamente, el padre de la modernidad, Immanuel Kant, que nos legó esa famosa frase “sapere aude”: tené el valor de pensar por vos mismo. Entonces allí la masonería rápidamente se hace especulativa, intelectual, tiene una transformación de lo que venía haciendo y se hace hija de la modernidad, hija de la duda filosófica y toma la razón para todos sus trabajos internos.
 
La masonería tiene una impronta revolucionaria que viene de sus orígenes; en América Latina los masones se juntaban en secreto para planificar la revolución. ¿Hoy en día cuál es la razón de ser de las logias? ¿Sigue habiendo un elemento revolucionario o hay un elemento más conservador?
La masonería tiene su lema, que es libertad, igualdad y fraternidad, entonces en la lucha por ese valor de la libertad, se producían revoluciones en el mundo. La masonería estaba inserta en todo eso porque encabezaba con sus hombres el ideal libertario, de allí que los patriotas sean todos hombres que pertenecían en su mayoría la masonería. Después se siguió trabajando por el otro valor, el de la igualdad, y hoy lentamente la igualdad está presente ya en en el derecho positivo moderno de los países. Después, como toda organización humana, la masonería tiene sus asignaturas pendientes. La que queda de todos los tiempos es la fraternidad, lograr la fraternidad entre los hombres y entre los pueblos.
 
La igualdad también es una asignatura pendiente porque no hay mujeres masones, ¿o sí?
Las mujeres también integran la masonería, tienen la masonería femenina.
 
¿Como el fútbol femenino? 
Son logias reconocidas, tienen el mismo nivel que nosotros, incluso damos conferencias en conjunto. 
 
¿Las mujeres ocupan cargos en la Gran Logia? 
No, porque ellas tienen su Gran Logia con su Gran Maestra y todos los mismos cargos que tenemos nosotros. Trabajamos en conjunto para determinadas situaciones hacia la sociedad. Por ejemplo, cuando abrimos esta casa una vez por año para la noche de los museos, lo hacemos en conjunto nosotros; se anotan muchos chicos y chicas voluntarios para trabajar, para recibir a la gente. Estamos muy contentos porque es una buena vidriera para para mostrar la masonería. Este último año en la noche de los museos vinieron 24.000 personas en siete horas, no dábamos abasto.
 
¿Ejerce influencia la masonería? En la época de las logias revolucionarias, había algo que se estaba jugando y que era fuerte. ¿Hoy en día no corren riesgo de convertirse en una sociedad de fomento?
A la masonería entran hombres y mujeres de distintas extracciones políticas. Vienen a la masonería y después están en su partido. Por eso a veces cuando el periodismo nos pregunta si en este gobierno hay masones, les decimos que sí, que en éste, en el que vendrá y en el que pasó. 
 
¿Todavía se mantiene el secreto sobre la pertenencia a una logia?
Nosotros tenemos la facultad de decir, si queremos, de nosotros mismos que somos masones pero no podemos decir -por una cuestión de respeto-  que otra persona es masón.
 
En la web de la Gran Logia hay un formulario de inscripción a la masonería. ¿Es así de simple ingresar, llenar una solicitud?
El 80% del staff de la masonería hoy, tanto de la masonería femenina como de la nuestra, ingresó por mail.
 
¿Cuántos masones hay en la Argentina?
Hay doce mil masones, de los cuales ocho mil son los que están activos activos, es decir, que vienen a la logia una vez por semana o cada quince días. Los demás dejan de venir por razones laborales, familiares u otras, pero no pierden su estado de masón, pueden volver después de un tiempo o no, siguen estando en contacto con la masonería, pero no son activos en la militancia de todos los días. 
 
¿De esos ocho mil masones activos, cuántos son los que toman decisiones?
Los que toman decisiones son los presidentes de las logias y después el consejo directivo de la gran logia que está presidido por el gran maestre. A su vez las logias tienen su sistema muy democrático, muy abierto, de elegir sus autoridades porque se vota y después también todas las logias juntas eligen a sus autoridades nacionales a Gran Maestre, Vice Gran Maestre, tesorero, secretario… todos los cargos que viene abajo, los consejeros...
 
Para las elecciones presidenciales en octubre, la Gran Logia publicó un comunicado promoviendo la democracia, la paz y la eliminación de la grieta. ¿Eso es parte del objetivo sobre el que están trabajando ahora?
Claro, porque la mayoría siempre trabajó por la unión de los seres humanos y es muy pacifista, entonces quiere que los ciudadanos entre todos trabajen en conjunto.
 
¿No hubo grieta en el inicio de la Gran Logia entre unitarios y federales?
Por supuesto que hubo distintos hombres que tenían mucho carácter. Sarmiento fue Gran Maestre y no cambió el carácter cuando estaba acá adentro, pero la masonería se supone que le tuvo que haber servido a él y también mucho de él quedó acá en la masonería; la educación laica fue una de las cosas esenciales que nos legó, por eso lo tenemos como como el padre de la educación nosotros. Aparte es ese gran sentimiento ético que lo acompañaba siempre, por ejemplo, él era masón y cuando lo eligen presidente de la República, pide licencia en la masonería porque dice ahora ya no soy más el hombre que preside a los masones, ahora tengo que presidir a todos los argentinos. Ese es un gran compromiso ético.
 
¿Cuál es su valoración sobre cómo está la separación Estado-iglesia en este momento en Argentina?
La masonería siempre fue defensora del laicismo en materia de educación, entendemos que Iglesia y Estado deben estar separados porque si se adhiere a alguna religión hay ciudadanos de distintas religiones que pueden sentirse sentir heridos y también hay ciudadanos que no tienen religión.
 
¿Para ser masón es requisito tener algún tipo de creencia religiosa?
La masonería entiende que hay algo superior que maneja el cosmos, nosotros decimos que es el gran arquitecto del universo; queda su definición a criterio de cada uno de los miembros. Si hay otro que dice el gran arquitecto del universo es una energía universal, es bienvenido. Otros pueden entender que el gran arquitecto del universo es el equilibrio universal, pues bienvenido a la masonería. 
 
Es como una religión monoteísta amplia…
No, no es religión, al contrario.
 
Pero hay una creencia en un ser superior.
No, no es creencia. Se entiende que hay algo que maneja el cosmos.
 
¿Es un requisito, para ser masón, tener la convicción de que hay una fuerza superior?
Exactamente, eso es así, pero se la puede ligar a Dios o no.
 
¿Qué otros requisitos hay?
Nosotros lo que pedimos en todo el mundo es igual. La legislación nuestra dice que hay que ser ciudadanos libres y de buenas costumbres libres que no estén atados a dogmatismos ni fanatismos, tanto políticos como religiosos y de buenas costumbres, que tenga su familia, que tenga su trabajo, que le alcance el dinero que gana para pagar la cuota porque la masonería no recibe subsidios de nadie sino que se mantiene con las cápitas que pagamos cada uno de nosotros. Con eso ya es suficiente, después de allí hay un proceso de tres entrevistas de hermanos masones maestros que ya tienen más experiencia y que conversan con el ciudadano que es el proponente para comprobar que tenga una cierta cultura como para entender lo que podemos hablar aquí adentro. 
 
Le preguntaba antes por el comunicado que emitieron para las elecciones. ¿Tienen una agenda de temas que trabajan?
Justamente ese comunicado deriva de ese concepto generador, de la filosofía interna de la masonería, y eso adaptado a la ciudadanía. No olvidemos que la masonería especulativa o intelectual nace allá por principios de 1700, con el nacimiento del estado-nación y del concepto de ciudadanía, y que se hace hija de la duda filosófica. Los masones nunca aceptamos “verdades reveladas”, de allí esa gran diferencia con las religiones. Por eso cuando nos dicen que somos una religión o una secta, nosotros no nos sentimos identificados: somos buscadores de la verdad.
 
¿Siempre estuvieron en conflicto con el catolicismo?
La masonería estuvo siempre del lado de la libertad de pensamiento, del libre albedrío de las ideas, desde la defensa del laicismo en educación. Del otro lado están los sectores que defienden los intereses del dogmatismo y del fanatismo, tanto político como religioso. Entonces esta es una lucha que fue de los tiempos, viene de la antigüedad, se siguió trabajando en la modernidad. Ahora en la época contemporánea también seguimos trabajando igual, cada uno en su vereda, nosotros luchando por la libertad de pensamiento, por la separación de la Iglesia del Estado, por el laicismo en materia de educación, por la defensa de la escuela pública, de la universidad pública; y después hay otros sectores que defienden los intereses del dogmatismo y el fanatismo.
 
¿Es verdad que cuando querían repatriar los restos de San Martín la Iglesia católica no quiso que fuera enterrado dentro de la Catedral y armó un mausoleo aparte además de colocarlo boca abajo porque supuestamente era masón?
No está boca abajo, pero eso es cierto. La Iglesia tiene sus cosas, a Belgrano también porque era masón lo pusieron afuera de la iglesia, pobrecito, que se moja. La Iglesia cuando hay algo que está a flor de labio de la sociedad, sale a enfrentar. La sociedad va cambiando y surgen nuevos derechos, por ejemplo ahora que se está reclamando por el aborto, por la reglamentación del aborto, la Iglesia -en su defensa de esos sectores del dogmatismo-, sale a enfrentar.
 
¿Estamos progresando en aquellas asignaturas de la fraternidad, de la igualdad y -llevándolo a la cosa más práctica- de la separación Estado-Iglesia en la Argentina?
Hay que seguir trabajando mucho porque los actores van cambiando, los tiempos van cambiando. Por suerte la masonería sigue firme a través de sus ideales.
 
¿Se provocan discusiones adentro de las logias?
A las logias no se viene a discutir. En la masonería no se discute, se intercambian
elementos de trabajo, se intercambian ideas. Los masones somos todos libres pensadores. La masonería tiene un instituto que es fundamental, que es la tolerancia. A nosotros cuando entramos se nos enseña que tenemos que aceptar lo que dice el hermano que está sentado al lado, escucharlo con respeto y contestarle con el mismo respeto. Todos tenemos opiniones distintas y no tenemos pelea, somos los buscadores de la verdad entre las distintas opiniones. Sería una de las más grandes enseñanzas que uno puede llegar a tener haciendo todo el proceso y, por supuesto, está en la personalidad de cada uno cómo va cambiando. En mi experiencia personal, siempre lo digo, qué diferente era hace 34 años, cómo me fue incorporando actitudes y rasgos de tolerancia, bajar el nivel de enfrentamientos, etcétera. Eso se aprende acá adentro porque la masonería es escuela de vida y de conducta: si somos mejores personas, vamos a ser mejores ciudadanos, si somos mejores ciudadanos mejoraremos la calidad de vida política de los países entonces tendremos mejor democracia, estilo de vida y mejor república como estructura de gobierno. Es una escuela de vida que te dura toda la vida.

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