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Opinión Noviembre 06, 2019, 6 19pm

A 28 años de la segunda gran conquista política femenina argentina, la Ley 24.012


Autor: Sebastián La Rosa


Sabemos con seguridad, que la última gran conquista de derechos políticos de la mujer en Argentina fue la paridad en la conformación de listas legislativas, aprobada a fines de 2017. Pero a ésta, le precedió la “Ley de Cupo”, que establecía que las listas que se presenten deberán tener mujeres en un mínimo del 30 por ciento de los candidatos a los cargos a elegir y en proporciones con posibilidad de resultar electas. No será oficializada ninguna lista que no cumpla estos requisitos. Argentina se transformó en el primer país del mundo en adoptar este tipo de leyes inclusivas.
Fue el 06 de noviembre de 1991, luego de largos años de lucha por parte de las mujeres, sin diferenciar partido político, que se aprobó en Diputados (tras haber tenido primera sanción en senadores) la ley 24.012 que modificó el Código Electoral Nacional. Según Marx, Borner y Caminotti en “Las Legisladoras, cupos de género y política en Argentina y Brasil”, para 1989 las mujeres sólo constituían un poco más del 5 por ciento del cuerpo en Diputados y 8 por ciento en Senadores.
En 1946 las mujeres lograron la conquista de votar y poder ser votadas, pero a partir del golpe de estado de 1955 la acción de las mismas sólo se limitó a la militancia y la colaboración en las sedes partidarias. Entonces, si entendemos que el cambio normativo buscó la igualdad de condiciones con los varones, hubo que esperar más de 40 años de subrepresentación, puesto que esa igualdad no se llevó a la práctica.
De esta manera, se gestó la cuota mínima en listas legislativas y además en las estructuras partidarias, generando así la actualización de los vetustos estatutos de los partidos políticos, lucha que siguió (y sigue) largos años por constantes incumplimientos, sobre la cual Norma Allegrone ha realizado extensos trabajos.
Las voces (minoritarias) en contra de la modificación electoral iban justamente desde la defensa de la igualdad ante la ley, suponiendo que en vez de beneficiar el acceso a las mujeres se lograba lo contrario, perjudicando a quienes en base a mérito lograban la distinción y responsabilidad de ser elegidas. La contrapartida, era el foco que enarbolaban los promotores del cupo, basándose en la existencia de costumbres que atentaban contra la plena igualdad de oportunidades de las mujeres.
Las mujeres protestaron -crearon discurso- expusieron a la luz su situación de desigualdad frente a los hombres, trabajando desde la sociedad civil pero particularmente donde se establecía y gestaba la política: en los partidos, en especial la UCR y el PJ.
Es bueno hacer un ejercicio de memoria cuando se trata de conquista de derechos políticos en nuestro país, como lo fue en 1946 la ley de sufragio femenino y la posterior, y recordada hoy ley de cupo para construir una sociedad más equitativa.

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