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Opinión 24 10 2019

¿Por que voy a votar por Juntos por el Cambio?


Autor: Brenda Austin









En este tiempo me preguntaron y me pareció una buena idea compartir con ustedes mis razones. Seguramente en estos casi cuatro años, faltaron cosas y otras podrían haberse hecho mejor. Pero también hubo logros muy importantes.
En materia de federalismo, fue el primer gobierno en mucho tiempo que aumentó las transferencias automáticas a las provincias. ¿Qué hizo? le devolvió recursos que les pertenecían y que el gobierno anterior les había quitado; lo hizo sin especular y aun a riesgo de perder poder. La plata dejó de repartirse discrecionalmente según la cara del gobernador.
Se duplicaron las superficies de Parques Nacionales, se creó la primer area marina protegida y se impulsaron las energías renovables como nunca antes se había hecho. Además de cuidar el ambiente, recuperamos el autoabastecimineto energético y se crearon puestos de trabajo detrás de cada parque solar o eólico construido.
En educación nos animamos a meter el termómetro: las Pruebas Aprender, censales y en todo el país, nos permitieron saber que tan mal estábamos y qué había que hacer para mejorar. Las escuelas con los peores resultados se convirtieron en escuelas faro y se trabajó con ellos estrategias para mejorar. ¿El resultado? En lenguas mejoramos un montón. También se crearon salas de jardín de infantes en todo el país y eso se complementó con una política de Centros de Desarrollo Infantil para los primeros años. Se apostó fuerte a la robótica y a la programación y se avanzó en la escuela secundaria del futuro.
Sancionamos leyes importantes para acompañar la producción y el empleo. Entre ellas la Ley Pyme, la Ley de Economía del Conocimiento, la Ley de Emprendedores, la Ley que crea la figura de la Sociedad por Acciones Simplificadas para terminar con la burocracia en el reconocimiento de los emprendimientos. También se impulsaron herramientas para incubar nuevas ideas, acompañados de los programas de capital semilla. Seguramente falta, pero sin duda estas herramientas, mas las que ya enviaron al Congreso para disminuir la carga tributaria de estas Pymes, son estructuras fundamentales para la generación de empleo.
Se trabajó en la productividad pero lejos del miedo que se quiso instalar, se hizo con acuerdos sectoriales, sentando a los sindicatos, con los empresarios, con el gobierno. Con diálogo para revisar sus dinámicas de funcionamiento y ver que cosas se podían mejorar para que todos ganen.
En materia de género se avanzó también un montón. Se jerarquizó el Instituto Nacional de la Mujer, dándole mas poder y mas recursos, aprobando leyes claves como la Ley Micaela o la Ley Brisa. Se aprobó la ley de paridad en la política y se avanzó firme en el Consejo de la Magistratura con la inclusión de mujeres en las ternas de jueces. Se habilitó el debate por la interrupción voluntaria del embarazo, algo que por más que algunos se rasguen las vestiduras, nadie hizo antes en la Argentina. Se implementó el Plan ENIA, para la prevención del embarazo no intencional en la adolescencia enfocado en el norte argentino, entre muchas otras cosas. 
En materia de Justicia, se normalizó la designación de jueces, terminando con la figura de jueces subrogantes puestos a dedo por el gobierno anterior y que la Corte había declarado inconstitucional. Se garantizó su independencia y las causas de corrupción empezaron a avanzar y a hacerlo además en tiempo real. Se aprobaron leyes como la ley del arrepentido y otras para desbaratar las redes de corrupción, trata y tráfico de drogas; se avanzó en la extinción de dominio para recuperar los bienes robados; se aprobó la ley de responsabilidad penal empresaria para que también respondan las empresas que pagan coimas. Se mejoraron todos los indicadores de transparencia, haciendo que Argentina avance mucho en los rankings internacionales. Se aprobó la ley de acceso a la información pública y la ley de financiamiento de la política, entre muchas otras medidas.
El plan de obra pública fue quizás una de las acciones más ambiciosas y más importantes que se han hecho. Autopistas, rutas seguras, cloacas, urbanización de villas, redes de agua potable, obras para atender a las zonas inundadas en el campo, obras de desague en las ciudades, recuperación de vías de tren, rutas aéreas como nunca antes. Muchas cosas que hoy son derechos concretos para cientos de miles de argentinos/as. Todas estas cosas se hicieron además con menos dinero, porque se terminó la cartelización de la obra pública y con ello se rompió el circulo de corrupción del gobierno anterior.
El récord de incautaciones y detenidos en materia de narcotráfico, la disminución del índice de homicidios y de gatillo fácil; el control y radarización de las fronteras, también fueron logros importantes.  Además también se aprobó la ley de víctimas para sumarlos activamente al proceso.
La inserción de Argentina en el mundo es otro capítulo del que se podría hablar mucho, la recuperación del diálogo institucional con todos los países, la presidencia del G20, la apertura de cientos de nuevos mercados para poder exportar, los incentivos fiscales a las primeras exportaciones, muestran una Argentina que entiende que en un mundo global es necesario insertarse manera inteligente para construir las condiciones para crecer.
¿Que si faltaron cosas? seguro, un montón. Pero también se hizo mucho y las cosas que faltan van a ser muchos más fáciles porque los cimientos de lo que se construyó son para cambiar a la Argentina para siempre.
De paso, y para evitar que alguno venga a tirar con la pobreza, el 2017, fue el año con la pobreza más baja de las últimas décadas. ¿Cuesta creerlo, no? 28,6% fue el primer semestre y 25,7 segundo semestre de 2017. A veces entre el mito y el dato real hay mucha distancia. ¿Que está peor ahora? Si, innegable. Por eso, los programas sociales son también los mas altos de la historia. Se ampliaron los niveles de cobertura de AUH para garantizar herramientas de protección social. Pero también se llevó dignidad a esos barrios. La pobreza estructural no se resuelve con planes, sino con condiciones de vida digna, con barrios urbanizados, con acceso a la educación temprana y con formación para el empleo. De todo eso, también hicimos un montón.
Segunda aclaración para los que van a saltar con la deuda. Cuando Macri asumió la deuda era de 254 mil millones de dólares. Que no teníamos deuda fue parte del relato. Hoy es de 323 mil millones, es decir del total de deuda menos de un cuarto fue pedida por el actual presidente y de eso 50 mil millones fueron para pagar deuda heredada (el 72%) y 19 mil millones para financiar déficit fiscal. ¿La conclusión? 2 de cada 3 dólares fueron para pagar deuda del gobierno anterior.
Tengo críticas, por supuesto. Pero no tengo dudas, que en contextos difíciles, con minorías parlamentarias y con mucho viento en contra, se hizo mucho. Y se también que los cambios estructurales llevan tiempo y que ver los frutos de lo que se siembra, también.
Por todo eso, no tengo dudas. Este domingo, SI SE PUEDE!