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Opinión 30 08 2019

¿Cuánto cuesta la gestión de la basura en Argentina? ¿O cómo valorar lo que no ves?


Autor: Miguel Lozupone









Los argentinos en general sabemos cuánto nos cuestan las cosas, especialmente los bienes que compramos y los servicios que usamos. Si nos preguntan cuánto pagamos por un servicio, una tasa o un impuesto y no lo recordamos, sabemos que comparándolo con otro similar podemos calcular su valor actual. Otra forma doméstica de calcular valor es simplemente tratar de sopesar su importancia en nuestra vida y rápidamente le asignamos un valor que asociamos a dinero y así decidimos si algo es caro o es barato. En general tenemos una idea de cuánto nos cuestan las cosas o de cuanto tenemos que trabajar para pagarlas.

Si les pido en este momento que hagan ese ejercicio mental y calculen cuánto pagan por la “gestión” de la basura que desecharon hoy, estoy seguro que muchos de ustedes no podrán calcularlo. Pero vayamos un poco más allá de cuanto, sino que tratemos de establecer, quien y como se llevan nuestros residuos lejos de nuestra vista. ¿Complicado? Vamos al revés, ¿cuánto “pagarían” para que les lleven los residuos de sus casas y de paso los alivien de sus olores y potencial contaminación? ¿100 pesos, 500 pesos por mes?

Bien, confieso que yo tampoco lo sé con certeza, entonces, como vivo en departamento, voy a buscar el recibo de mis expensas y encuentro dos ítems que dicen, clasificación de residuos: $1.184,19, y otro que dice Clas. Resid. Resol. 243 GCBA $971,20. Ya sé entonces que mi edificio le paga por mes al encargado $2.155,39 por darle todos los reciclables a los recicladores urbanos y por cruzar a meter el resto de los residuos en el contenedor negro de la vereda de enfrente todos los días (para este ejercicio no vamos a sumarle su trabajo de los fines de semana que cobra aparte). Si divido ese total por los 15 departamentos de mi edificio, entonces ya sabemos que yo pago $144 por mes en mis expensas por esa gestión

Después me fijo en mi boleta de pago del ABL municipal (alumbrado, barrido, y limpieza) que dice que una parte es el impuesto inmobiliario y otra la tasa ABL (casi mitad y mitad en mi caso), esta tasa es de $4.219 pesos por año lo que sería $ 352 por mes. Para este ejercicio no consideremos que la tasa de ABL incluye el alumbrado público. Entonces, yo pago en todo concepto por la gestión de mis residuos (en expensas y ABL) por mes (agosto 2019) unos $496 desde la puerta de mi departamento.

Muy bien, ya sabemos que yo pago $496 pesos mensuales para no ver mi basura domiciliaria nunca más, ¿pero de cuanta basura estamos hablando? Según el estudio que les quiero presentar con este artículo, los porteños en promedio generamos 1,19 kg. de residuos sólidos por día solo considerando domiciliarios y reciclables (excluyendo, áridos, poda y grandes generadores). Entonces yo en mi casa genero un promedio de 36 kg de residuos mensuales por los que pago $ 496 para gestionar, un poco menos de $14 por kilo.

¿Les parece poco? ¿Mucho? Bueno, vamos a ver las cuentas municipales. De acuerdo al documento “El Costo de la Gestión de los RSU en los Municipios Argentinos, un Estudio desde la Economía Circular hacia la Sustentabilidad Integral, de mi autoría y recientemente publicado por la Fundación CECE, la Ciudad de Buenos Aires en 2017 contaba con una población de 3.064.000 habitantes que generaron 1.629.605 Ton. de las cuales se dispusieron en el CEAMSE 1.101.203 Ton.

Muy bien, siguiendo con datos oficiales de 2017 los RSU (incluyendo reciclados, áridos y poda) por habitante por día fueron de 1,78 kg. por persona, cuya gestión le costó $15.332 millones equivalente al 8,05% del gasto primario total de la Ciudad ($190.477 millones). Por tasa de ABL en 2017, la ciudad recaudó $ 13.547 millones de los cuales solo $ 6.444 millones correspondían a la Tasa Retributiva de los Servicios de Alumbrado Barrido y Limpieza, Mantenimiento y Conservación de Sumideros.

Ahora bien, el total de RSU domiciliarios y reciclables (menos áridos y poda) fueron 1.338.701 Ton. en 2017 y su gestión fue a un costo de $ 15.332 millones, por lo tanto el gasto total de gestión de RSU por habitante (incluidos reciclables) fue de $5.004 en todo el 2017, es decir un promedio de $ 417 por mes. Recordemos que yo pagaba por ABL $ 352 mensuales, es decir el 84,4% de lo que le salió al municipio gestionar mis 36 kg mensuales de RSU. Este porcentaje no está tan mal porque estoy considerando una persona por unidad habitacional pagando ABL lo cual no es tan común, pero si consideramos que la ciudad recaudó por tasa de ABL $ 6.444 millones, estos tan solo significan el 42% de los gastos totales en gestión de RSU de la ciudad para el 2017.

¿Cómo se paga la diferencia? Con rentas generales, es decir con recaudación por otras tasas como ingresos brutos o la inmobiliaria por ejemplo. En el estudio que les presento veremos que este fenómeno se replica en la gran mayoría de los municipios de la muestra de 20 municipios del gran Buenos Aires y 9 del interior del país, con un promedio común de gastos ejecutados en gestión de RSU del 13% del total de sus gastos primarios para el 2017.

La pregunta entonces es, ¿sabemos cuánto y cómo se gasta el presupuesto de residuos de nuestras ciudades? La respuesta claramente es que no, pero, ¿por qué no tenemos idea de cuánto cuesta o cuanto debería costar? La hipótesis de este trabajo es que los residuos han sido históricamente invisibilizados o escondidos de nuestra vida social ya sea enterrándolos, quemándolos o segregando a los actores sociales vulnerables que sobrevivían de su recuperación. De esa manera no lo vemos como gasto, no pensamos ni siquiera que lo pagamos, actuamos como si fuera gratis, nos desentendemos.

Como consecuencia, la información en materia ambiental en los municipios argentinos es escasa y muchas veces contradictoria. Fue muy difícil avanzar en el estudio integral de una problemática tan compleja sin datos, pero justamente ese es uno de los problemas que simbolizan el estado de la cuestión. Los municipios no especifican claramente sus presupuestos ni como los financian, por otra parte la producción no se responsabiliza por los ciclos de vida de sus productos que terminan en residuos, y la industria del reciclado se desarrolla en la informalidad funcional y tributaria que termina beneficiando solo a unos pocos y mantiene relaciones de trabajo injustas e insalubres.

La emergencia de la crisis ambiental y social acumulada nos impone hoy cambiar este paradigma hacia otro que incorpore los RSU a la vida cotidiana, incluyendo los dominios políticos, sociales y económicos, en base a la sustentabilidad ambiental que hemos perdido. Para eso necesitamos saber cuánto nos cuesta y ponernos a pensar como deberíamos pagarlo de forma justa y transparente. Este trabajo intenta ser un aporte en ese sentido, la sustentabilidad integral tanto financiera, como social y ambiental de la gestión de nuestros RSU.

De la lectura del informe, resulta evidente que la gestión municipal en RSU, tal y como se encuentra en la Argentina, es integralmente insustentable para todos los municipios abarcados en el estudio, incluyendo la CABA, aunque esta sea la que más ha avanzado hacia un modelo de gestión integrando a los recicladores urbanos. Como queda establecido en el estudio, algunos municipios consiguen una sustentabilidad financiera, pero ninguno logra una sustentabilidad social y ambiental ya que perpetúan el modelo del enterramiento.

Por todo esto los invito a leerlo y comenzar juntos el cambio de paradigma, otorgándole el valor verdadero que el tema tiene en nuestra vida, aunque hayamos vivido sin verlo.

Publicado en www.fcece.org.ar el 16 de agosto de 2019.

Link http://fcece.org.ar/el-costo-de-la-gestion-de-los-rsu-en-los-municipios-argentinos/