menu
Internacionales Marzo 21, 2019, 9 53am

Xi Jinping llega a Italia para lograr respaldo a su "Nueva Ruta de la Seda"






El presidente de China Xi Jinping llega hoy a Roma para, entre otras cosas, lograr la firma de Italia a un memorándum para su "Nueva Ruta de la Seda", un enorme proyecto de inversiones para conectar el Gigante Asiático con Europa y África.
Aunque no hay ninguna agenda oficial, se espera que el presidente chino llegue a Roma en la tarde de este jueves, y permanecerá en el país hasta el próximo domingo, cuando pondrá rumbo a Francia.
En Roma mañana mantendrá reuniones con los representantes de las instituciones, como el presidente de la República, Sergio Mattarella, y después con la presidenta del Senado, Maria Elisabetta Alberti Casellati, y el de la Cámara de Diputados, Roberto Fico.
También se espera que se entreviste con los miembros del "Business Forum" y de otro foro dedicado a la cooperación económica e industrial entre Italia y China en terceros países. 
Xi, que en este viaje está acompañado por la primera dama, Peng Liyuan, acudirá asimismo al Altar de la Patria, en el centro de Roma, para ofrecer una corona de flores y se espera que también visite el cercano Coliseo y al palacio del Campidoglio.
El sábado será la jornada central de este primer viaje a Italia, pues a las 10.30 locales (9.30 GMT) se reunirá con el primer ministro, Giuseppe Conte, para firmar varios acuerdos comerciales, aunque no ofrecerán una rueda de prensa al término del encuentro.
La atención se centrará en la firma por parte de Italia del plan de inversiones chino "Belt and Road Initiative" (BRI), más conocido como la "Nueva Ruta de la Seda", con el que el Pekín quiere conectarse con más de 80 países para favorecer los negocios.
De hecho Italia será el primer país del G7 (grupo de países más desarrollados) que respalda este ambicioso proyecto, que ha suscitado las reservas de Estados Unidos y de algunos países de la Unión Europea como Francia y Alemania por el temor a que la estrategia solo beneficie a las empresas chinas.
El primer ministro italiano ha defendido esta oportunidad porque cree que beneficiaría a las empresas del país y que no pone en cuestión "la posición euro-atlántica" de Italia.
El próximo año Italia y China cumplirán medio siglo de relaciones diplomáticas y, en este tiempo, el país europeo "a menudo ha ido con retraso" en los contactos con Pekín respecto a otros Estados, algo que se quiere paliar ahora, explica el experto Francesco Sisci, que ha subrayado la diferencia de "ritmos" en las dos partes. 
En un encuentro con la prensa extranjera, Sisci apuntó que desde el punto de vista económico, Italia obtendría beneficios mirando a Oriente, a una Asia que "está creciendo", pero políticamente "no sale bien parada" con el respaldo a la "Nueva Ruta de la Seda" por el descontento de sus aliados europeos y en Washington. 
Xi pondrá fin a su visita a Italia en la capital de la isla italiana de Sicilia, Palermo, adonde llegará en la tarde del sábado hasta el domingo para visitar el Palacio Real y la Capilla Palatina, si bien no están claros los motivos de este viaje. 
La mayor duda del periplo del presidente chino en Italia es si se reunirá con una delegación del Vaticano, después de que en septiembre del año pasado ambas partes dieran un primer paso para normalizar sus relaciones, rotas desde 1951.
El secretario de Estado vaticano, Pietro Parolin, mano derecha del papa, ha avanzado que las puertas de la Santa Sede "están siempre abiertas". (EFE)