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Política 02 08 2018

El Club Político Argentino debatió la construcción del diálogo










El Club Político Argentino (CPA) organizó una mesa donde expusieron y contestaron preguntas el rabino Abraham Skorka, el vicepresidente segundo de la Unión Cívica Radical Federico Storani, el periodista y dirigente peronista Pascual Albanese y nuestra socia Graciela Fernández Meijide. Coordinó otro socio, Ernesto Gore.

El propósito del encuentro fue seguir explorando la posibilidad de acuerdos de largo plazo, la búsqueda de una actitud de construcción común, enriquecida por las diversas visiones doctrinarias que anidan en la cultura política argentina.

El rabino Skorka señaló “la indispensabilidad del diálogo”. Remarcó la necesidad de escuchar al Otro, aquello que el Otro tiene que decirnos, la parte de verdad que hay en él. Aclaró que no entendía de política, pero que sí podía hablar de la necesidad de construir en base a valores. Y que tal diálogo no sólo es deseable y conveniente sino indispensable. Skorka recordó el diálogo inter-religioso que sostuvo con el entonces arzobispo católico Jorge Bergoglio. “Sabíamos que teníamos la posibilidad de construir un camino común. Luego nuestros caminos iban a ser divergentes, pero coincidimos en la necesidad de avanzar juntos todo lo que pudiéramos”. Skorka destacó la solidaridad de Francisco cuando amenazaron brotes de anti-semitismo.

Graciela Fernández Meijide marcó su experiencia de diálogo entre los organismos defensores de los derechos humanos durante la dictadura 1976-1983. Recordó que había ocho organismos y que la multiplicidad se debía a diferencias políticas. Y que el diálogo era difícil, debido a las distintas miradas, “los acuerdos se lograban luego de mucho esfuerzo”. Marcó que había organismos limitados exclusivamente a parientes de las víctimas y otros que admitían la presencia de personalidades que, sin estar personalmente afectadas por la represión, creían en la necesidad de la tarea. Graciela actuó en uno de estos últimos, la Asamblea Permanente de los Derechos Humanos “Todo lo que aprendí de política y de diálogo empezó ahí”, marcó. También su tarea en la Conadep “donde había personalidades de muy distinto origen y de diferentes visiones. Cada párrafo del informe Nunca Más fue resultado de un debate político y de la decisión y convicción de escuchar opiniones ajenas”.

Pascual Albanese resumió formas de diálogo: “los acuerdos entre partidos para enfrentar dictaduras, como la Hora del Pueblo y la Multipartidaria; una segunda forma que es la negociación habitual en espacios comunes como el Congreso. Otra forma es el ejercicio del diálogo como una condición permanente de la vida democrática. En este tema hay poca experiencia pero dos antecedentes valiosos. El primero en 1973, cuando Perón, a menos de un mes de asumir su tercera presidencia, recibe a los partidos opositores en la Casa Rosada, propone y habilita un espacio dentro de la mismísima casa de gobierno. El segundo, el Consejo para la Consolidación de la Democracia, proyecto de Alfonsín que coordinaba Carlos Nino y tenía figuras destacadas, como los peronistas Angel Robledo, Jorge Taiana y Oscar Albrieu. De este proyecto nacieron propuestas de reforma constitucional, cuatro dictámenes publicados por Eudeba, antecedentes decisivos de la Constituyente de 1994”. Albanese propuso “construir espacios institucionales para ese diálogo permanente. Uno podría ser esa oficina de 1973 en la Casa de Gobierno, un Consejo Económico Social, no sólo con empresarios y trabajadores. O un Consejo de Estado, con la participación de las fuerzas políticas. Hay que aprovechar la oportunidad.  El gobierno no puede hoy gobernar sin el peronismo y el peronismo no está hoy en condiciones de gobernar la Argentina”, concluyó.

Federico Storani marcó “los problemas que trae el populismo con su intento de acumulación de poder que deriva en autoritarismo y niveles crecientes de corrupción. Reivindicó la decisión de la UCR de integrarse a Cambiemos para “evitar la hegemonía y restablecer el equilibrio y la alternancia”. Destacó que él mismo fue el vocero del acuerdo para Cambiemos, como miembro informante de su sector dentro de la Convención radical. “Apenas resuelto el apoyo radical, el presidente Macri, a los dos días, anunció que su gobierno no sería de coalición. Cuando pusimos el grito en el cielo nos contestaron que era una jugadita de marketing, para que no se asociara con la experiencia frustrada de la Alianza. Pero era otra cosa. Era una forma muy concentrada que sigue hasta hoy, donde lo que hay más que mesa chica es una mesa ratona. Nosotros creemos que el actual gobierno debe convertirse en un gobierno de coalición, que no pasa por dar puestos sino por establecer espacios de debate para la toma de decisiones. Primero entre los miembros de Cambiemos. Y después, ampliar el diálogo con sectores del peronismo”.  Storani deploró “los intentos de polarización forzada que agrandan la grieta y pueden ser jugar con fuego. No hay que aumentar sino disminuir la grieta”.

Referente al espacio creado por Diálogo Argentino durante la crisis de 2001, Fernández Meijide, Storani y Albanese convergieron en su utilidad de semejante espacio y marcaron el papel decisivo y los méritos de Eduardo Duhalde y Raúl Alfonsín para enfrentar la crisis.