| Febrero 18, 2018, 2 05am

Rodolfo Terragno: “En educación hay lecciones que aprender”

Como embajador argentino frente a la UNESCO y con el mandato de dar prioridad a la educación, Rodolfo Terragno impulsa “Historias de Éxito”, un gran seminario para extraer enseñanzas de los líderes mundiales en calidad educativa. Se realizará en la sede de la UNESCO en Paris, a mediados de marzo.

Autor: Danila Terragno





¿Con qué idea te convocó el Presidente Mauricio Macri para representar a la Argentina frente a la UNESCO?
La UNESCO es la única entidad de las Naciones Unidas dedicada específicamente a la educación y, aunque también se ocupa de la ciencia y la cultura, el Presidente me pidió que concentrara mi actividad en educación.
Tu trayectoria es política, no diplomática. ¿Cómo juega eso?
Mi trayectoria política comenzó recién a los 44 años. Fui ministro de Alfonsín sin estar afiliado a ningún partido político. Integré su gabinete porque Alfonsín, a quien yo no conocía, se interesó por mi libro La Argentina del Siglo 21: un proyecto de país basado en la educación y la ciencia, que son casualmente el objeto de la UNESCO. Por otra parte, mi condición de periodista, historiador y profesor de Relaciones Internacionales, me ayuda en el desempeño de este nuevo oficio.
Estás trabajando sobre la realización de un gran seminario sobre educación que se realizará en Paris en marzo. ¿Qué fin persigue?
Se llama Historias de éxito, y consiste en preguntar a expertos de Singapur, Shangai, Japón, Corea del Sur, Finlandia y Estonia por qué sus países figuran en la cima de todas las mediciones internacionales sobre nivel educativo. Desde el PISA al TIMMS.
¿Cuáles son las principales experiencias que se quiere transmitir?
No estamos buscando un modelo. En la performance educativa influyen factores sociales, económicos y políticos. Pero hay lecciones que aprender en muchos aspectos. Existen métodos diferenciales y practicas cuyos resultados debemos examinar, como por ejemplo el comienzo temprano de la educación formal, las evaluaciones y la constante actualización de los docentes. Queremos indagar sobre los pro y los contra de las políticas educacionales de esos países.
¿Cómo será la representación de nuestro país?
La encabezará el Ministro de Educación, Alejandro Finocchiaro, acompañado por la Secretaria de Innovación y Calidad Educativa.
¿Cómo está posicionada la Argentina en calidad de educación con respecto a otros países miembro de la UNESCO?
La Argentina quedó excluida de la última edición del PISA porque no cumplió con los requisitos impuestos por la OCDE, que es la que realiza las mediciones. Participó sólo la Ciudad de Buenos Aires, que se supone el índice de calidad educativa más alto del país. Participaron setenta países y la Argentina ocupó el puesto 38º.
¿Se puede esperar algún impacto positivo de este tipo de seminario que se refleje en la implementación de políticas educativas en nuestro país?
Un seminario no cambia la realidad. Pero puede contribuir a cambiarla; en este caso mostrando qué hacen los países que están muy por encima del puesto 38º.
Otro proyecto que estás impulsando es la declaración de Patrimonio de la Humanidad de los pasos cordilleranos. ¿Cuáles son los fundamentos?
Se trata de un paisaje cultural inigualable. La cordillera de los Andes es una de las más impresionantes del mundo, y para cruzarla San Martín llegó a los 4.500 metros de altura. Historiadores como James Metford dicen que fue una hazaña superior a la de Anibal. Y el impacto cultural de la gesta en nuestra ha llegado hasta hoy.
¿Está equilibrado el poder de los diversos bloques internacionales en la UNESCO luego de la partida de Estados Unidos?
En la post Guerra Fría, el sistema internacional (no sólo la UNESCO) se halla en un equilibrio inestable. Pero en la ONU hay un organismo regulador, que el Consejo de Seguridad. La UNESCO es como la Asamblea de la ONU: todos los países, desde Estados Unidos hasta Tuvalu, tienen un voto, cualquiera sea su extensión, población o PIB. Las grandes potencias se niegan a aceptar que la regla “un país = un voto”, gobierne las relaciones internacionales. Cuando la UNESCO reconoció a Palestina como Estado miembro, Estados Unidos dejó de pagar y ahora ha decidido retirarse.