Internacionales | Enero 11, 2019, 5 11pm

Socialdemócratas y partidos de centro cierran acuerdo para gobernar en Suecia







El Partido Socialdemócrata y tres fuerzas de centroderecha suecas cerraron hoy un acuerdo provisional para apoyar un Gobierno rojiverde y acabar con el bloqueo político en el que se instaló el país nórdico a raíz de las elecciones legislativas de septiembre.
El pacto implica que el socialdemócrata Stefan Löfven podría gobernar cuatro años más en minoría con los ecologistas y dejaría sin influencia al ultraderechista Demócratas de Suecia (SD), tercera fuerza parlamentaria y aislada por el resto de partidos.
Pero para que Löfven, que hasta el lunes no será nombrado candidato, pueda ser elegido primer ministro son necesarios el apoyo al acuerdo de los órganos de decisión de los cuatro partidos y que los excomunistas, sostén del Gobierno en la anterior legislatura, se abstengan el miércoles en la votación en el Parlamento.
El acuerdo resalta sin embargo de forma expresa que el Partido de Izquierda quedará "fuera de cualquier influencia sobre la dirección política de Suecia en el próximo mandato", por exigencia de centristas y liberales.
"Si el Partido de Izquierda vota 'no' a Löfven, no habrá acuerdo. Supongo que todos los partidos asumirán su responsabilidad y que quieren que haya Gobierno", declaró la líder centrista, Annie Lööf, mientras la dirección excomunista ha optado por el silencio.
Löfven se limitó a señalar en un comunicado que el acuerdo es una "defensa" de la democracia, en alusión al SD, y que hace avanzar a Suecia "mediante reformas necesarias".
Mientras que se da por hecho el apoyo al acuerdo de los órganos de decisión socialdemócrata y ecologista, centristas y liberales podrían tener más problemas por la oposición interna a pactar con el centroizquierda, que ha ganado visibilidad en los últimos días.
Lööf justificó el respaldo a Löfven como "la mejor solución posible en una situación difícil" y sostuvo que son las matemáticas las que impiden un Ejecutivo del centroderecha, ya que la Alianza obtuvo un escaño menos que el centroizquierda en las elecciones y necesitaría para gobernar el "apoyo activo" del SD.
"Si el mensaje de hoy se hace realidad, centristas y liberales romperían la Alianza. Si uno o dos partidos integran en la práctica un gobierno rojiverde, la Alianza dejaría de existir a nivel nacional", dijo el líder conservador, Ulf Kristersson, que habló de "error histórico" y vuelta a la situación política de los años 90.
Creada en 2004, la Alianza unió por primera vez al centroderecha en Suecia y permitió gobernar dos legislaturas seguidas al conservador Fredrik Reinfeldt (2006-2014).
La cabeza de lista democristiana, Ebba Busch Thor, acusó a sus todavía aliados de "traicionar" a sus votantes, que creían que apoyaban un Gobierno de centroderecha liderado por Kristersson.
El líder del SD, Jimmie Åkesson, calificó de "esperado" el apoyo de centristas y liberales a Löfven y habló del fin de la Alianza y del nacimiento de un nuevo bloque conservador.
"Ahora nuestro foco estará en construir una oposición poderosa y activa para junto con los conservadores y democristianos asegurar una mayoría conservadora en el Parlamento tras las siguientes elecciones", dijo Åkesson.
Los acercamientos de Åkesson han sido rechazados hasta ahora por conservadores y democristianos, que estaban sin embargo dispuestos a gobernar con sus votos, aunque se negaban a cualquier pacto.
El acuerdo de gobierno presentado hoy, que consta de 73 puntos, incluye una liberalización del mercado laboral y de la vivienda y recortes fiscales en los impuestos al trabajo y a empresas, medidas polémicas de asumir para Organización Nacional, el principal sindicato sueco y ligado históricamente al Partido Socialdemócrata.
Suecia vive una anómala situación política por el panorama nacido de las elecciones del 8 de septiembre: el bloque de izquierda de Löfven, cuyo partido fue el más votado, logró 144 escaños por 143 de la Alianza y 62 del SD, aislado por el resto de partidos, al revés de lo que ocurre en los otros países nórdicos con fuerzas similares.
Tras no salir adelante dos proyectos de gobierno en minoría encabezados por Kristersson y Löfven, el presidente del Parlamento, Andreas Norlén, aceleró el mes pasado el proceso y fijó dos nuevas consultas en la Cámara este mes.
De acuerdo con el sistema sueco, son necesarios cuatro intentos fracasados en el Parlamento para que se convoquen elecciones extraordinarias, algo que no ocurre desde 1958. (EFE)