Opinión | Octubre 10, 2018, 9 42am

¿Habrá más penas y olvidos?



Autor: Rogelio Alaniz


I. Sólo reconocimientos y elogios merece la trayectoria artística de Hermenegildo Sábat. Una sola crítica tuvo en su vida pública y ello ocurrió cuando fue calificado por una presidente como responsable de un “mensaje mafioso”. Está claro que esa imputación no lo calificó a Sabat sino a Ella. Raro de todos modos: la titular de un poder mafioso, acusando de mafioso a uno de los artistas más creativos y honorables del Río de la Plata.
II. Adriana Varela (si no desafinara tanto sería una buena cantora de tango) nos asombra diciendo que los K estaban tocados por la magia del amor. Varela es libre de enamorarse de quien quiera, pero hasta la fecha la única manifestación de amor de los K fue frente a una caja fuerte. “Éxtasis”, dijo el hombre que jamás tuvo palabras cariñosas para nadie.
III. El poder posee su intimidad y esa intimidad suele expresar su verdadero rostro. Los relatos acerca de los Kirchner son sintomáticos. Golpes, insultos, carcajadas obscenas, humillaciones diversas, manoseos. El poder ejercido en estos términos “enferma” y los K están “enfermos”. “Quién le teme a Virginia Woolf”, en clave patagónica.
IV. “Nunca es bueno que se detenga a un ex presidente”, dice el ministro Garavano. Equivocado señor. Lo que nunca es bueno es que una ex presidente robe; nunca es bueno que no se respete la igualdad ante la ley y nunca es bueno que desde el poder se proteja a los poderosos.
V. Garavano se justifica diciendo que habló como un técnico. A lo largo de la historia personajes mucho más siniestros que Garavano recurrieron a esa coartada. Lo siento Garavano, pero usted no es un técnico, es un político ocupando un cargo político. Hágase cargo de una buena vez. La política no es necesariamente una mala palabra.
VI. Pregunto al ministro de Justicia y Derechos Humanos, Germán Garavano: ¿y no será exactamente al revés? ¿No será que nunca es bueno que una ex presidente corrupta, con seis procesos abiertos y una tonelada de pruebas en su contra, en lugar de estar entre rejas esté libre?
VII. ¿Garavano habla por cuenta propia o habla por boca de otro? Y ese Otro, ¿está especulando con competir con Cristina dentro de doce meses, cuando no sabe muy bien qué va a pasar dentro de doce días? Mmm...
VIII. Garavano nos sugiere que si una ex presidente fuera detenida los argentinos pasaríamos a la categoría de sospechosos o algo peor, porque permitimos, para nuestra vergüenza, que detengan a una ex presidente. Maravilloso. La culpa no la tienen los corruptos sino nosotros. ¿En qué momento alguien propondrá que le pidamos disculpas a Menem y Cristina por haberlos molestado con nuestras sospechas?
IX. La “doctrina Garavano” brinda resultados antes de las 24 horas. Menem fue absuelto. La fórmula es sencilla: o a los jueces los “agarramos del cogote” (doctrina Oyarbide) o apelamos a la doctrina Zaffaroni, o en su defecto a la doctrina Al Capone. Los ex presidentes no van presos. Bien ahí Garavano.
X. Pregunto: ¿cuando el ministro Garavano dijo que no era bueno que un presidente vaya preso, lo decía por Cristina o se estaba anticipando al fallo de Menem? ¿O las dos cosas? No me gusta ser conspirativo, pero no es mi culpa si la realidad del poder es sórdida y conspirativa.
XI. A los 88 años ninguna condena enviaría a Menem a la cárcel. Pero la Justicia haría justicia. En el futuro, podríamos haberles dicho a nuestros nietos: aprendan chicos, a pesar de la vergüenza que significó que Menem haya sido presidente, al final pagó por sus delitos. Ni ese “gusto” nos dieron.
XII. Y hablando de gustos. A las palabras de Garavano a favor de la impunidad de los ex presidentes se suman las ambigüedades de Pinedo. Pregunto: ¿cuándo -si no es mucho pedir- los dirigentes del PRO estarán dispuestos a darle una satisfacción a sus votantes? Una sola vez al menos, una sola vez...
XIII. La corrupción y el crimen perfecto: los políticos protegen, los jueces enredan, demoran y declaran prescripciones y Garavano bendice. Conclusión: ningún ex presidente va preso. La absolución de Menem es de alguna manera la futura absolución de Cristina. La impunidad celebra su fiesta.
XIV. A Carlos Rosenkrantz no lo dejaron dictar una conferencia en la UNL. Al discípulo de Nino, defensor de los derechos de los homosexuales y asesor de Alfonsín le impidieron expresarse. ¿Cómo calificar a los autores? Fascistas. No puede haber ambigüedad al respecto. Son fascistas.
XV. Se puede y se debe disentir con Rosenkrantz o Rosatti. Las personas civilizadas asisten a la conferencia, discuten con ellos o los ignoran. ¿Qué aporta el fascismo? No discute ni ignora: patotea y escracha. Su dialéctica es la de la pistola, el insulto y la cachiporra.
XVI. El populismo no llegó al poder en la Argentina por sus virtudes, sino porque quienes debían ser virtuosos en el arte de gobernar no fueron capaces de serlo. A Macri no lo van a derrotar los Kirchner o los diferentes enjuagues populistas devaluados y corrompidos. Lo que Macri debe saber es que el peligro de una derrota no proviene del populismo sino de él mismo.
XVII. Tres desafíos o acechanzas enfrentamos los argentinos: 1) No parecernos a Venezuela: lo estamos logrando y muy bien; 2) No parecernos a la Colombia de Escobar: lo estamos logrando y bastante bien; 3) No parecernos a la Argentina de los tiempos de De la Rúa: ¿lo estamos logrando?
XVIII. El ministro Dujovne dice que el actual programa económico necesita cuatros años para consolidarse. Ahora bien, según se mire cuatro años pueden ser un suspiro o una eternidad. Las posibilidades políticas del gobierno dependerán de cómo vivamos estos cuatro años. De eso se trata.
XIX. Las luchas sociales de otros tiempos devinieron en rituales y parodias, simulacros y farsas. Tomas de colegios, “planes de lucha”, ollas populares son puestas en escenas sin contenido, maniobras tramposas que evocan un pasado de prestigio para apuntalar un presente desvergonzado.
XX. Distrito de Moreno. Intendente Walter Festa, kirchnerista confeso. Balance: más de 100 escuelas sin clases, 70.000 chicos sin clases. Secuestros y autosecuestros, maestros que bailan cumbia, consejos escolares que se roban la plata... el paraíso de Baradel. Distrito de Moreno... por algo Roberto Arlt decidió que Remo Erdosain se suicidara en el tren que iba a Moreno.
XXI. Reapareció Scioli. Tengo presente que el 22 de octubre de 2015 por un escasísimo margen de votos Macri fue presidente. Pero, a la inversa, ese 22 de octubre por un escaso margen de votos Scioli NO fue presidente. ¿El año que vivimos en peligro? No. El día que vivimos en peligro.
XXII. Llegó Carta Abierta. Durante meses guardaron un silencio de tumba. Ni una palabra sobre los bolsos, ni una palabra sobre la cleptocracia. Ahora piden que CFK sea presidente. Más que un grupo de intelectuales se parecen a una cooperativa de empleo. Los muchachos van al grano: olieron el posible retorno a los cargos y a los sueldos.
XXIII. Que haya rumores sobre las posibles candidaturas de Maradona y Tinelli, más que una noticia es un síntoma, un síntoma de la crisis de nuestra clase dirigente. Lo que en otras circunstancias sería un chiste de mal gusto, en la Argentina empieza a ser un dato doliente de lo real.
XXIV. Las viejas canciones de amor nos acompañan. Se relacionan con momentos de felicidad, de dolor, de vida. Palabras, frases, que quedaron para siempre en nuestros labios. Murió Charles Aznavour y muchas de sus canciones están ligadas a ese tiempo perdido, irrepetible y único de la juventud.
Publicado en El Litoral el 6 de octubre de 2018.
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