| Octubre 03, 2018, 1 01pm

Álvaro Ribadeneira: “El establishment considera a Bolsonaro un loco y un outsider y esto la gente lo ve con buenos ojos”

Un análisis profundo del contexto político electoral en Brasil y de cómo puede ser el devenir luego de las elecciones.

Autor: Gonzalo Inchauspe





Esta semana me toco hablar con un viejo compañero de la Universidad, Álvaro Ribadeneira, es un joven consultor ecuatoriano con una basta experiencia en nuestra región, trabajó en Argentina, Ecuador. Paraguay y Brasil. Inicio su carrera trabajando junto Jaime Duran Barba y actualmente se encuentra arrancando su propia consultora en Paraguay. No podíamos dejar de consultarlo ya que trabajo en las últimas elecciones presidenciales de Brasil, estuvo viviendo dos años en Nordeste Brasileño donde tenía varios clientes.
Álvaro, vos que ejerces la profesión en Brasil, ¿podes contarnos en qué contexto político llegaron a estas elecciones? ¿Qué es lo que se puede percibir en la calle y qué es lo que estaba pasando en la sociedad?
Brasil llega a estas elecciones en uno de los momentos políticamente más complicados de su historia, los escándalos de corrupción, la prisión de Lula, la mala imagen de un gobierno de “políticos” considerado por gran parte de la población como “golpistas” hicieron que el año electoral sea completamente diferente a lo que se vivió antes. 
Existe en la gente en un deseo de cambio muy alto, en la mayoría de las encuestas se podía ver que más de un 70% de las personas quieren un cambio. Ahora hay una extraña particularidad, ese deseo de cambio no fue escuchado por la clase política brasilera y la oferta política en su mayoría representa una continuidad de un sistema desgastado. Es decir, existe una oferta que no responde a la demanda de cambio. Esta situación en parte explica también el meteórico ascenso de Jair Bolsonaro.
Además, las encuestas que he trabajado en los últimos años nos dicen que los principales problemas del país son la seguridad ciudadana, los problemas económicos y la corrupción, nada muy lejano a lo que Latinobarometro nos muestra que está pasando en la región. 
Conocés bien al electorado brasileño ¿Qué características tienen los votantes brasileños? Si es que se puede hacer una única clasificación claro, porque un país tan grande que debe resultar muy complejo analizarlo.
Brasil es un continente en sí mismo con un electorado diverso. El voto cambia mucho según la región. Por ejemplo, en noreste, donde he trabajado mucho, encontramos un electorado en general menos educado, mucho más dependiente de planes sociales como el famoso “Bolsa Familia” y de hecho no es de extrañarse que en esta región existan muchos “coronelismos” es decir líderes fuertes, sobre todo vinculados a familias que han estado en el poder local o en el congreso durante muchos años y a la vez es tal vez la región donde el PT y sobre todo Lula tienen una gran fuerza. Por ejemplo: en una encuesta de la elección 2014, en el estado de Ceará, Lula tenia 90% de imagen positiva, dos años después, en 2016, y luego de todos los escándalos, declaraciones ante la justicia, etcétera, la imagen de Lula cae a un 84%. Es decir, a pesar de la crisis y los golpes que recibió el expresidente, en esta región continua con una fuerza increíble.
Por otro lado, en el sur del país donde existe mayor crecimiento económico, ciudades como Sao Paulo, Belo Horizonte, Porto Alegre, Rio, encontramos un electorado más abierto, donde si bien los partidos tradicionales mantienen una fuerte influencia (sobre todo por las leyes hechas a medida y la protección de grandes medios) encontramos el surgimiento de nuevos movimientos u organizaciones que buscan oxigenar la política Brasilera. Han nacido varias ONGs, Think Thanks y hasta partidos políticos.
Una característica que se presenta de manera general en todo el país, como te mencione antes, es el deseo de cambio y esta tendencia crece sobre todo en los jóvenes.
Siempre se habla del poder electoral de la Iglesia Evangélica ¿Es así? 
Sin duda, las iglesias evangélicas se están convirtiendo en un segmento fundamental en las elecciones. Cuando uno se pone a ver la composición demográfica de Brasil los fieles de las iglesias cristianas no católicas ya representan casi un 30% de la población, y son un electorado organizado y altamente obediente. De hecho, el alcalde de Río de Janeiro Marcelo Crivella fue obispo de la Iglesia Universal y la llamada “bancada evangelica” crece elección tras elección tanto en el congreso como en las legislaturas estatales.
En este sentido he visto en las encuestas que muchos votantes de Lula, se trasvasaron a Bolsonaro. ¿Cómo se explica este fenómeno?
Es que más del 70% de la gente quiere un cambio, y los partidos no hacen más que presentar las mismas caras de siempre, con un discurso endogámico y alejado de la sociedad.
En cambio, Bolsonaro viene hace un año trabajando su imagen y posicionándose con la gente, mientras los políticos tradicionales hacían pactos y alianzas buscando agregar partidos a su base electoral, JB viene trabajando mucho el cara a cara, las redes sociales y sobre todo un discurso orientado a las personas. Por otro lado, para el establishment, Bolsonaro siempre fue considerado un loco, un outsider y esto la gente lo ve con buenos ojos. Entonces tiene a su favor el factor cambio, sumado a esto su discurso en seguridad, si bien es extremo, representa un sentimiento de la mayoría de las personas que están hartas de la inseguridad. Voy a poner un ejemplo para que lo puedas entender un poco mejor. En una encuesta que hice para una ciudad en el estado de Pernambuco, en el Noreste, preguntamos por el tema de la inseguridad y nos dio que el 63% de la población había sufrido personalmente o en su familia un hecho delictivo en los últimos tres meses. Es decir, la situación es casi alarmante y las personas lo están sintiendo en carne propia, entonces un discurso de un candidato que dice que a los bandidos hay que matarlos es altamente aceptado.
¿Qué crees que es lo que prima entre los votantes de Bolsonaro, gente convencida de su discurso o gente que lo vota para darle una lección a los de siempre, es decir el “Voto bronca”?
El voto de Bolsonaro viene principalmente por el lado del cambio, es una figura distinta. A pesar de ser Diputado desde 1991 es visto como una figura no tradicional y distinta. Es un cambio porque antes era el loco del congreso, pero ante una realidad donde todos los políticos tradicionales son vistos como corruptos, el “loco”, el que no tiene ni nunca tuvo denuncias de corrupción, el que no pertenece a ningún partido tradicional se convierte en la principal opción.
Por otro lado Bolsonaro gana mucha popularidad dentro del segmento conservador, representado en gran parte por las iglesias evangélicas que ven con buenos ojos sus ideas. Te doy un ejemplo durante la campaña se lo viene criticando mucho por su postura homofóbica, contra el matrimonio igualitario o por comentarios machistas del estilo “el lugar de la mujer es la casa” sin embargo hay un segmento conservador, evangélico que comulga con estas ideas.
Por el sistema electoral, los diputados que ingresen a la cámara lo harán por los resultados de la primera vuelta. Esto nos presenta un panorama con un voto muy fragmentado y una gran dispersión de poder ¿Cómo crees que el sistema político brasilero va a llevar esto? ¿El gobierno que asuma lo hará en una posición de debilidad o se adaptará a conformar coaliciones?
La verdad es que tengo mucha incertidumbre sobre el que pasará en el futuro. En Brasil históricamente se ha tenido que formar coaliciones, cuando gobernó el PSDB ha necesitado el apoyo del MDB y de otros partidos. Así mismo el PT contó con apoyo del MDB y otros partidos de la izquierda o del centro. Sin embargo, por ahora, esta elección nos presenta una situación única: los candidatos que pasan a segunda vuelta son los menos deseables por el actual establishment de Brasilia, está pasando Jair Bolsonaro, alguien que no es querido por nadie, o Fernando Haddad, el candidato del PT, partido que después del impeachment se quedó con muy pocos “amigos”. Va a ser necesario conformar coaliciones y buscar aliados en el congreso, ahora el cómo será un gran desafío.
Por último, he leído declaraciones antisistema tanto de Bolsonaro y de dirigentes del PT, insinuando que si no ganan ellos no acatarían el resultado. ¿Crees que simplemente son estrategias electorales o que realmente hay un riesgo institucional?
No creo que exista un riesgo desde ese lado. Por como está la carrera electoral uno de estos dos candidatos va a ganar.  Es la pesadilla del establishment de Brasilia y de la TV Globo! El riesgo me parece estará a futuro cuando uno de los candidatos menos queridos sea electo (si la tendencia continua) y tenga que negociar con el congreso.