Opinión | Diciembre 10, 2016, 11 55am

Argentina: cuando la economía ayuda a la conservación de un recurso natural

Algunas reflexiones en base al último informe elaborado por la Auditoría General de la Nación (AGN) sobre la gestión de la Subsecretaría de Pesca y Acuicultura entorno a aspectos clave en el manejo del sector pesquero en Argentina en el período 2012-2014.

Autor: Ignacio Carciofi


La demanda doméstica no logró compensar el panorama negativo de las ventas externas. En estos cuatro años los desembarcos totales cayeron 7,5%, lo cual permite presumir que frente al deterioro de rentabilidad, la flota pesquera ajustó mediante una menor actividad.

En los años referidos se dieron cita de manera concurrente tres aspectosque actuaron en favor de una relativa estabilidadde las capturas de la Merluza Argentina. Por un lado, se aplicaron mayores medidas referidas alos sistemastradicionales de control y monitoreo. También se ha consolidado la implementación del sistema de cuotas de pesca. Por último, se sumaron factores económicos: principalmente,la caída de los precios internacionales del producto y la apreciación cambiaria.  El primer aspecto ha sido detenidamente analizado por la AGN en el Informe citado arriba y muestra que aún aumentando el número de medidasde control y fiscalización, siguen persistiendo notorias falencias. El segundo, la eficiencia del sistema de cuotas en el período 2009-2013, ha sido abordado parcialmente en un Informe de la Subsecretaría de Pesca y Acuicultura. Está pendiente la realización de un estudio integral, que profundice en la dimensión económica e incluya el papel del Instituto Nacional de Investigación y Desarrollo Pesquero (INIDEP) y del Consejo Federal Pesquero (CFP), de modo de realizar un análisis de las distintas piezas que confluyen sobre el desempeño de la pesca en la Argentina (Carciofi, 2015).
Estas notas se refieren al tercer aspecto y destacan el rol que han tenido el tipo de cambio y los precios internacionales en reducir las capturas de la merluza.Los datos que se muestran a continuación dan apoyo a esta lectura económica, en el sentido que las condiciones de mercado y el entorno macroeconómicocontribuyeron a moderar el esfuerzo pesquero ejerciendo así una menor presión sobre los stocks del recurso.
 
En primer lugar, tal como se observa, los precios internacionales descendieron 13,1% entre 2011 y 2015. En segundo lugar, la evolución del tipo de cambio real multilateral se apreció14,1% en el mismo período lo que significa una fuerte disminución de la competitividad exportadora. Tomando en consideración uno y otro factor, el impacto sobre los ingresos reales por tonelada representa una disminución de  28,8%. En rigor, el impacto habría sido mayor porque también los costos internos (principalmente combustible y salarios) se habrían desplazado en dirección alcista. En tercer término, se observa una caída del volumen físico de las exportaciones: 25% en sólo cuatro años. Se confirma entonces que frente a un menor rendimiento de las exportaciones se redujeron los envíos de este producto destinados a mercados externos.
La demanda doméstica no logró compensar el panorama negativo de las ventas externas. En estos cuatro años los desembarcos totales cayeron 7,5%, lo cual permite presumir que frente al deterioro de rentabilidad, la flota pesquera ajustó mediante una menor actividad.
Desde el punto de vista de la conservación del recurso, la menor presión por las capturasha significado un alivio para el mismo. También es de esperar que se estaría asistiendo a una recuperación de la biomasa. Sin embargo, hay que considerar que en caso de mejorar las condiciones económicas de explotación, muy posiblemente la flota retomará niveles de actividad más normales y por ende volverán a aparecer los antiguos fantasmas de sobreexplotación del caladero. En consecuencia, y mientras ello no ocurra, es conveniente mejorar el sistema de fiscalización y control adoptando las recomendaciones sugeridas por el reciente Informe de la AGN. Esto permitirá estar mejor preparados para el momento en que un contexto económico favorable haga más propicia la actividad de la pesca.