| Julio 01, 2018, 3 09am

Gonzalo Inchauspe: “La moción de censura fue una falla táctica del PP”

El politólogo argentino radicado en España analiza la realidad política española tras el cambio de gobierno por los escándalos de corrupción del PP.

Autor: Luciana Berman





Gonzalo Inchauspe es politólogo de la Universidad Católica de Buenos Aires. Radicado en Madrid desde hace un año, conversó con Nuevos Papeles sobre la situación política en España. Las consecuencias de la moción de censura a Rajoy, el futuro del Partido Popular (PP), los desafíos del Partido Socialista Español (PSOE) en el gobierno con una coalición tan amplia y los cambios en la estructura del sistema político español fueron algunos de los temas a los que se refirió Inchauspe en esta entrevista.
 
¿Cuánto de la moción de censura a Rajoy fue responsabilidad del PP y cuánto de cuestiones estructurales del sistema político español como los clivajes entrecruzados de izquierda-derecha, vieja política-nueva política, nacionalismo-independentismo?
La moción de censura a Rajoy es responsabilidad total del PP. Esto no habría sido posible si no hubiese existido la trama Gürtel. Toda la culpa es del PP e, inclusive, que  haya prosperado la moción de censura fue una falla táctica, no técnica. Al PSOE ya le llego su 15M y está entendiendo cómo se tiene que reconfigurar en este nuevo escenario y sistema de partidos que ya no es un sistema bipartidista. El PSOE está entendiendo cómo comportarse en este nuevo escenario. En cambio, el PP no ha sabido comportarse y seguía gobernando creyendo que lo hacía siendo el partido mayoritario, cuando no tenía la mayoría. El PP está hoy en igualdad de condiciones que Pedro Sánchez porque tiene que salir a negociar con Ciudadanos y también con el nacionalismo vasco.
La responsabilidad fue total del PP, que se mantuvo en el poder pero no supo entender los cambios de tiempo que se estaban viviendo en España. Yo creo que Rajoy es un líder excepcional, con una gran cintura política, un capitán de tormenta, pero muy apacible, sin iniciativa política y sin capacidad de reacción. Él era una persona que se cerraba e iba para adelante. Eso mismo lo llevó a la moción de censura porque podría haber renunciado antes y conservado el poder dentro del PP. Ahora el PP lo está sufriendo, pero la responsabilidad es del PP mismo y de un sistema  de partidos que está cambiando y que ellos, por seguir ganando, no entendieron que estaba cambiando. Sí lo entendió Pedro Sánchez porque él fue víctima de todo esto, de los caudillos de su partido. Él entendió muy bien este escenario y eso lo llevó a estar donde está. 
Entonces, ¿Rajoy no supo leer lo que estaba pasando? 
Es una persona hábil por lo que supo leer la realidad pero murió con las botas puestas. El error de Rajoy fue no haber buscado iniciativa política antes o haber tenido otro tipo de iniciativa. Era un gobierno donde no pasaba nada, era la estabilidad pero como la estabilidad de una laguna, que no se mueve nada. Ese era el clima político que se vivía. Si no hubiese sido por Cataluña no pasaba nada. El sistema está cambiando, por eso mismo fue la primera vez que prosperó la moción de censura. Le pasó al PP porque no entendió que este sistema está cambiando porque él cree el PP sigue siendo el PP histórico. Eso en lo que va a pagar ahora.
El PSOE sí supo interpretar la importancia de Podemos en el sistema y por eso comprendió que debía incorporarlo y negociar con él, porque Podemos representa la nueva generación, la nueva política, mientras que el PP representa la vieja guardia. Rajoy representaba esto último y era un muy hábil zorro político pero que no entendió bien los tiempos de cambio.
¿Y cuál es el futuro del PP luego del escándalo de corrupción y la consecuente moción de censura a Rajoy? Ahora va a haber elecciones internas en el partido y se especula que la cantidad de votantes no llegaría ni al 7% de los afiliados. 
El futuro del PP no se va a decidir ahora. El líder que asuma ahora va a ser un líder de aguantar más que de renovar. El candidato del que se habló y que tenía todas las de ganar, Alberto Núñez Feijóo de Galicia, fue dado de baja muy inteligentemente dado que está muy escrachado porque tiene fotos con contrabandistas que ni él puede explicar. Él no podía ser la renovación de un partido que viene de tener un escándalo de corrupción que terminó con la moción de censura de Rajoy.
De los nombres que están dando vueltas no hay un líder que pueda significar una renovación. Soraya Sánchez Santamaría sería un poco la elegida de Rajoy. Sin embargo, él no se metió en la interna porque tampoco está muerto, porque en este mundo de la política nadie se retira y porque el no haber renunciado le permitió utilizar la épica  para irse lo más limpio y poluto posible. El futuro del PP no está en estas personas que están acá ahora, porque más bien van a ir a mantener lo que ya existe. Pablo Casado es la persona más joven que hay y pareciera ser la renovación pero lo han castigado mucho mediáticamente con su carrera, lo mismo que le paso a la presidenta de la Comunidad Autónoma de Madrid que renuncio un mes antes de Rajoy.
¿Qué va a pasar con Ciudadanos? Pasó de ser un partido más oficialista a uno opositor pero en sus dirigentes hay ciertas palabras de optimismo al respecto.
Estratégicamente, Ciudadanos es un partido complicado. Ciudadanos entró en el eje izquierda-derecha y también aprovechó el otro clivaje independentismo-nacionalismo.
Los votantes de derecha son los que más van a votar. Las veces que ganó el PP fueron porque bajó la participación de los socialistas. En ese contexto nació Podemos, que le robó gran parte del voto de la izquierda al PSEO. Por su parte, Ciudadanos le roba votantes al PP, con la diferencia que éste último tiene un voto tan duro que ahí a Ciudadanos le cuesta encontrar una posición porque tiene que pendular en el medio e intentar robarle también al PSOE. En ese escenario de posicionamiento dentro del sistema de partidos, Ciudadanos históricamente pierde porque le cuesta encontrarse, de hecho se define como liberal progresista: progresista para robar votos de la izquierda y liberal para robar los votos del PP.
Lo que le falló a Ciudadanos fue estrategia política. Habían encontrado su mina de oro con el nacionalismo a partir de lo de Cataluña y eso los había posicionado en el tema como número uno. El tema es que si Pedro Sánchez lograra desactivar el clivaje independentismo-nacionalismo para las próximas elecciones, que es uno de sus principales objetivos, se hundiría Ciudadanos porque donde más explotan ellos electoralmente es con eso.
¿Creés que la presencia de Podemos en la coalición que llevó a Pedro Sánchez del PSOE al gobierno puede ser una amenaza para el mismo PSOE?
Yo creo que a esto no le podría haber salido mejor a Pedro Sánchez porque el destino lo ayudó. Pablo Iglesias llegaba en su peor momento, había tenido que hacer un referéndum para sus propios afiliados para establecer si seguía o no por el escándalo de haberse comprado una casa de 600 mil euros. El referéndum lo ganó pero tiene el partido muy fragmentado y no logra unirlo. Electoralmente no le está yendo muy bien. No creo, entonces, que represente una amenaza para el PSOE.
Pablo Iglesias está un poco debilitado pero entendiendo el momento político, despierto y consciente, queriendo sacar rédito a esta situación donde hay una relación de amor-odio entre Iglesias y Sánchez, donde  se  necesitan y negocian constantemente. La amenaza electoral no la veo, de hecho creo que puede representar más una amenaza para Podemos que para el PSOE porque, siendo Pedro Sánchez el Jefe de Gobierno, las medidas que se lleven a cabo van a servirle más a Pedro Sánchez que a Podemos porque la identificación del gobierno con él.
¿Qué posibilidades tiene Pedro Sánchez de terminar su mandato frente a una coalición tan heterogénea sin perder apoyos? Teniendo en cuenta que de su coalición forman parte los partidos independentistas catalanes, con quienes ya hubo cruces en el Congreso,  y Podemos.
Todas las chances. España es muy gestual, eso es lo que uno tiene que entender de la política española. Los catalanes saben muy bien jugar a esa política porque saben hasta dónde tienen que apretar y al final aflojan. Ahora saben que hay un gobierno debilitado y están tensando la cuerda para negociar, pero no es una tensión irrevocable. Creo que es un juego de negociaciones.
Se dice que cuando el PP está en la oposición es bravísimo. Por ejemplo, quisieron reformar el presupuesto que ellos mismos habían aprobado. Por ahora están calmos pero porque tienen una interna de por medio, causas de corrupción que aún no salieron y porque no hay un liderazgo fuerte.  Pero luego de las internas del 5 de julio se espera que definan una estrategia. De hecho, dicen que van a cambiar al vocero en el Parlamento porque es una persona que no ayuda por lo confrontativo que es. Yo lo veo más peligroso por ese lado, por un PP férreo bloqueando todo, teniendo en cuenta que tiene mayoría absoluta en el Senado, a pesar de que en España el Senado tiene muchas menos atribuciones que la Cámara de Diputados.
Si Pedro Sánchez lograra desactivar el tema de Cataluña, terminaría también con el clivaje independentismo-nacionalismo y, por lo tanto, desactivaría también a Ciudadanos que se fortalece con ese clivaje.