Internacionales | Mayo 16, 2018, 1 57pm

El real siente la presión del dólar en medio de una "tendencia internacional"







El real brasileño ha sentido en los últimos días la presión del dólar, que alcanzó su mayor nivel en dos años, lastrado por factores externos, como la normalización de las condiciones monetarias en Estados Unidos.
Sólo una semana después de traspasar la barrera simbólica de los 3,60 reales, la moneda americana empezó hoy el día cotizada a 3,68 reales para la venta en el tipo de cambio comercial y acumula una apreciación del 4,70 % en mayo.
En lo que va de año, el real se depreció un 9,95 % frente al billete verde, lo que ha obligado al Banco Central a intervenir en alguna ocasión en el mercado de divisas para "suavizar" la caída de la moneda local.
El mercado externo presiona a la economía brasileña, en especial la elevación de la inflación en Estados Unidos, que servirá de argumento para la esperada subida de tipos de interés prevista por la Reserva Federal (Fed) en su reunión del próximo junio.
Según expertos consultados por Efe, la subida de las tasas de interés en Estados Unidos hace que los inversores miren hacia el mercado interno estadounidense y se sientan estimulados a retirar recursos de mercados como Brasil y de otras economías emergentes.
Ese flujo de capital se traduciría en el alza del dólar y la depreciación de monedas emergentes, como el real brasileño.
Algunos especialistas señalaron también que la incertidumbre electoral por las presidenciales de octubre pone en jaque la recuperación económica del país y también presiona a la moneda, aunque en menor grado.
El ministro de Hacienda brasileño, Eduardo Guardia, atribuyó la subida del dólar a un "movimiento internacional" y enfatizó que "Brasil no es inmune".
El economista Marcelo Kfoury, de la Fundación Getúlio Vargas (FGV), consideró "acertado" el análisis del ministro y opinó que la depreciación del real es resultado de un "ambiente externo ya no tan benigno", que se complementa con la fuerte subida en los precios internacionales del petróleo.
"El alza en los precios de crudo hace que el dólar se fortalezca y las monedas de países emergentes pierdan valor", explicó.
Para Kfoury, la devaluación de la moneda brasileña no es, de momento, consecuencia del periodo previo a las elecciones, aunque el "escenario político incierto podría convertirse en un problema".
"El mercado y los inversores aún apuestan por las reformas y los ajustes fiscales", subrayó.
Clemes Nunes, también de la FGV, apuntó que Brasil tiene "un grave problema fiscal que necesita ser resuelto" y cuya solución podría estar en las reformas propuestas por el presidente Michel Temer.
Sin embargo, Nunes explicó que la incertidumbre electoral y la ascensión de candidatos que "no dialogan con el mercado" y cuyas políticas económicas "no son tan claras", hacen que los inversores estén más pendientes del escenario político del país.
Según un sondeo divulgado esta semana, el líder de extrema derecha Jair Bolsonaro lidera las encuestas, seguido de la ecologista Marina Silva, en caso de que el exmandatario Luiz Inácio Lula da Silva, preso desde abril pasado por corrupción, fuera finalmente inhabilitado.
Nunes destacó que "no se sabe la política económica que pretenden adoptar" los candidatos que lideran las encuestas y si "darían continuidad a las reformas para solucionar el problema fiscal" en caso de ganar las elecciones.
"En un escenario electoral adverso, el dólar podría fácilmente sobrepasar la marca de los 4 reales", aseguró Nunes.
Las relaciones comerciales entre Brasil y su vecino Argentina es otro factor que podría frenar la recuperación económica de Brasil, que el año pasado creció un 1,0 % después de dos años de profunda recesión.
Según Nunes, la situación de Argentina "contagia" la percepción del mercado sobre los riesgos de invertir en países emergentes de la zona.
"El caso de Brasil no es tan extremo como el de Argentina. Pero el mercado volvió a mirar hacia Brasil con cautela, la tendencia es que un país acaba contagiando a los otros de la zona", aclaró Nunes.
Para Kfoury, el delicado momento del país gobernado por Mauricio Macri podría afectar las exportaciones brasileñas, en especial la de automóviles.
Ambos economistas coinciden que la tendencia para los próximos meses es que las tasas de interés en Estados Unidos sigan subiendo y el mercado externo ya no sea tan benigno como se había previsto. (EFE)